12 de marzo de 2013
12.03.2013

Los marchosos de Candás soplan velas

La fanfarria «Pepe el Chelo» celebra este año su 55.º aniversario llevando su música por todas las localidades asturianas

12.03.2013 | 00:00
Los integrantes de la charanga «Pepe el Chelo» tocan «Nena», de Miguel Bosé, en San Antonio, en Candás.

Candás, Mónica G. SALAS


Han recorrido Asturias y el resto de España con su música, derrochando ritmo, pero, sobre todo, diversión. Una, dos, tres, hasta 80 canciones pueden llegar a interpretar con sus instrumentos. Ahora suena «Nena», de Miguel Bosé. Las trompetas y los saxofones altos ponen la voz, mientras que los trombones y los saxofones tenores, la contra voz. Son los 30 músicos que hoy en día componen una de las charangas más populares de toda Asturias: la fanfarria «Pepe el Chelo y sus Marchosos», que este año, celebra su 55.º aniversario con un repertorio de lo más moderno.


Grandes éxitos como «Mi niña bonita», de los cantantes Chino y Nacho, «Ai se eu te pego», del brasileño Michel Teló o los clásicos pasodobles y popurrís de «Ráfaga» son algunos de los ritmos con los que el grupo candasín conquista en cada fiesta. «Procuramos ofrecer siempre un repertorio lo más variado posible y, por supuesto, con las últimas novedades», expresa Álvaro Artime, director musical de la fanfarria. Así, ya preparan de cara al verano «Bara Bará Bere Berê» y la canción que ha revolucionado el panorama musical: el «Ganganam Style». No obstante, los integrantes de la charanga «Pepe el Chelo» prefieren dejar a un lado el famoso baile del caballo y moverse al son de la canción de Melendi: «Asturias». «Es nuestra preferida; disfrutamos mucho tocándola», asegura Artime.


Con estas melodías recorrerán próximamente localidades asturianas, como Avilés, Luanco, Cudillero y, por supuesto, Candás. De hecho, «en las fiestas de la sardina y del Cristo es en las que más disfrutamos, porque la gente del pueblo se vuelca con nosotros», sostienen. No obstante, la cita más inmediata en su calendario es la fiesta de El Bollo en Avilés. «Tocaremos el Domingo y el Lunes de Pascua, coincidiendo con la comida en la calle», expresa Ángel Fernández, arreglista del grupo.


Aunque son muchas las fiestas, no sólo asturianas, sino también españolas en las que ha estado la charanga «Pepe el Chelo», hay una que se les resiste y que les haría mucha ilusión: San Mateo, en Oviedo. «Nunca nos han llamado y la verdad es que nos apetecería bastante ir», dice Álvaro Artime. Aún así, este grupo puede presumir de haber participado durante más de 26 años en los carnavales de Xinzo de Limia, en Orense (Galicia), así como en las procesiones de Zamora o León. A nivel internacional, la fanfarria «Pepe el Chelo» estuvo en dos ocasiones en Francia y ahora esperan poder viajar hasta Alemania en agosto a la Fiesta de la Sidra. «Nos lo tienen que confirmar, pero nos gustaría mucho ir, ya que las otras veces que estuvimos en Francia nos los pasamos genial», comenta Vicente Rodríguez, director artístico.


El grupo candasín, fundado en 1958 a raíz de las corridas de toros que se celebraban en la playa de Candás, cumple este año 55 años, que recordarán con la grabación de un nuevo disco y un homenaje a los que un día fueron miembros de esta charanga. Y es que «la fanfarria "Pepe el Chelo" no sería hoy lo que es si no fuera por lo que nuestros antiguos compañeros hicieron por ella», manifiesta Álvaro Artime. Y entre esos personajes del pasado destaca Pepe, que era el que tocaba el bombo y el que dio nombre a la charanga.


En sus inicios la fanfarria formó parte de la Banda de Música de Candás. «Por la mañana desfilábamos con la Banda y por la tarde nos transformábamos en charanga; arremangábamos los pantalones, poníamos la gorra para atrás y la chaqueta al revés», recuerda Ángel Fernández, integrante del grupo en aquella época. No obstante, actualmente la Banda de Música y la fanfarria «Pepe el Chelo» son dos agrupaciones completamente diferentes e independientes.


Hoy en día, la charanga candasina es una de las más importantes de Asturias y está compuesta por un total de 30 músicos de diferentes edades. El más pequeño es Guillermo, de 8 años, y el más veterano, Vicente, de 66. Ensayan normalmente dos días a la semana en el sótano de los locales de la iglesia de San Félix de Candás, teniendo que compaginarlo, unos, con el trabajo, y otros, con los estudios. Pero, según señalan, merece la pena: «Disfrutamos mucho tocando en las fiestas y la armonía no sólo musical, sino también personal que hay en el grupo es envidiable».

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