27 de abril de 2013
27.04.2013
La Nueva España
Carreño

El gobierno rechaza el «chantaje» de Gozón y da por finiquitada la mancomunidad

La portavoz carreñense, Amelia Fernández, asegura que su concejo «mantendrá a toda costa los servicios que presta el ente supramunicipal»

27.04.2013 | 00:00
Amelia Fernández.

Candás / Luanco,


Braulio FERNÁNDEZ


La brecha en la Mancomunidad del Cabo Peñas ya es insalvable. Tras el plazo de un mes dado por Gozón para llegar a un entendimiento con Carreño que permita salvar el ente supramunicipal con un recorte de sus servicios, el gobierno del concejo al sur del río Pielgo se desmarcó ayer de cualquier posible acuerdo con Gozón. «No están interesados en mantener la mancomunidad y su seudopropuesta, naturalmente, no es admitida por Carreño», zanjó ayer la portavoz del gobierno carreñense, Amelia Fernández (PSOE).


Desde Carreño, además, no atenderán a ningún plazo, puesto que lo consideran «un chantaje». «El Ayuntamiento de Gozón debería pagar sus deudas actuales con la mancomunidad antes de poder siquiera pensar en exigir algo a Carreño, él es el Ayuntamiento moroso», indicó la teniente de Alcaldía. Sin acuerdo no habrá mancomunidad para Gozón, pero sí para Carreño. «Carreño mantendrá los servicios que da a sus vecinos, dentro o fuera de la mancomunidad», dijo.


«El equipo de gobierno del Ayuntamiento vecino nunca ha hecho ninguna propuesta efectiva a Carreño, lo único que llevó a cabo fue un recorte unilateral de sus aportaciones y una propuesta de reducción de servicios, precisamente los más beneficiosos social y económicamente», lamentaron desde el gobierno carreñense.


«El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Gozón debe abandonar su actitud escapista, afrontar ante sus vecinos sus decisiones y no tratar de culpar a los demás de sus propios y sonados fracasos», puntualizó la edil, que espera por parte de Ramón Artime (PP), alcalde de Gozón, un pronunciamiento más claro que el escenificado en el Pleno del pasado jueves: «Si no quiere la mancomunidad que lo diga claramente y de una vez por todas».


Más aún, lamentó que «la confianza en sus socios mancomunados está malherida en Carreño, cada vez cuesta más confiar en un compañero que no paga, que amenaza y que además se permite el lujo de exigir al que cumple».


Así las cosas, no habrá movimientos por parte de Carreño, que planea mantener todos los servicios que presta el órgano comarcal, independientemente de la decisión tomada en Gozón. Ahora se abre un plazo para que la decisión de ruptura se traslade a la junta de la mancomunidad.

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