08 de junio de 2013
08.06.2013
La Nueva España

El valor de la vivienda en el municipio sube un 54% con la nueva revisión catastral

El incremento, que en la zona rural es del 160%, afecta directamente a la contribución que pagan los ciudadanos, que sufrirá un aumento equivalente a lo largo de la próxima década

08.06.2013 | 00:00
Exposición pública en Candás del recién aprobado Plan Urbano.

Candás,


Braulio FERNÁNDEZ


«Catastrazo» en Carreño. El valor de los pisos en Candás será de media un 54,6 % más alto a partir del próximo 1 de enero, y el de las propiedades rurales subirá hasta un 160 %. Los ciudadanos con un piso en propiedad en la zona urbana deberán pagar la diferencia de forma paulatina en el recibo de la contribución durante los próximos diez años, lo que aminora la subida, porque el gobierno socialista de Carreño propuso ayer en la comisión de Hacienda mantener el tipo impositivo del Impuesto sobre los Bienes Inmuebles (IBI), que se paga todos los años en el mes de noviembre.


El tipo impositivo lo fija cada ayuntamiento, y en el caso de Carreño es del 0,68 %. Cada propietario tiene que pagar ese porcentaje sobre el valor catastral de su vivienda de forma anual. Y como quiera que no se producía una revisión catastral en el concejo desde hacía dos décadas, la subida es considerable. De media, por una vivienda con un valor catastral de 50.000 euros, los ciudadanos pagaban hasta ahora algo más de 300 euros de IBI. Pues bien, a partir del próximo año deberán pagar un 54 % más. Es decir, el 0,68 % de algo más de 75.000 euros, lo que supondrá un incremento en el recibo de la contribución de unos 150 euros.


Los grupos políticos, que deberán concretar su propuesta definitiva en un pleno a celebrar el próximo 18 de junio en Candás, abogan por una rebaja del tipo impositivo, caso de la mayor parte de la oposición, o por mantener el tipo, como quiere el gobierno del PSOE, en minoría, pero llevando a cabo la subida del valor catastral de forma paulatina a lo largo de los próximos diez años -una fórmula permitida por la ley- para evitar incrementos bruscos en el recibo que pagan los ciudadanos.


Esto significa que el ciudadano pagará ese 54 % de más dentro de diez años, ya que la subida será de un 10 por ciento cada año. Así se conseguirá mantener la recaudación de las arcas municipales, pero aplazando la subida. El gobierno, no obstante, señaló ayer que «se siguen estudiando opciones», en palabras de la concejala de Hacienda, Amelia Fernández, y la postura de mantener el tipo impositivo como hasta ahora podría verse modificada antes del pleno del 18 de junio. De hecho, se plantean la posibilidad de establecer una pequeña rebaja, y que el tipo baje del 0,68 al 0,65 %. La otra postura que se dejó caer ayer en la comisión de Hacienda es la del Partido Popular, que apuesta por rebajar los tipos al mínimo que permite la ley, el 0,4 %, también a diez años.


En cuanto a las fincas rústicas, la subida será aún mayor, del 160 %, si bien en este caso todos los grupos plantean tipos más bajos, que aminoren la subida a diez años. El gobierno parte de una rebaja del 0,9 al 0,45% y el PP plantea que se rebaje al mínimo de 0,075% durante seis años. Habrá fincas que antes no pagaban impuesto y ahora lo harán.

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