Candás y Perlora son la cara y la cruz del verano. Mientras el plan de choque de zonas verdes en la capital comienza a dar sus frutos, con la ayuda de nuevos empleados (en la imagen de la izquierda) que están poniendo a punto los jardines y espacio verdes, en Perlora el abandono es generalizado. La continua acumulación de basura en los contenedores, que ya llegan incluso a tomar los prados colindantes (foto de la derecha), ha motivado las quejas de los usuarios de las playas, que conviven en los días de sol y playa con los malos olores que la basura genera, y los animales que atrae, informan B. F. y M. G. S.