22 de diciembre de 2013
22.12.2013

Los perros tienen deberes en Candás

"La base para evitar abandonos está en saber educar a los canes", dice el candasín Iván Alonso, que imparte un novedoso curso de formación para mascotas

22.12.2013 | 01:26
En primer término, Rosa Ardura con su perro "Danko" y Alejandro Suárez con "Trisquel", junto al resto de participantes en el curso y el profesor.

Se llaman Nora, Lua, Danko, Trizquel, Cloe, Lin, Kyra, Xira, Doggy... Y aunque tengan cuatro patas, ellos también tienen que hacer los deberes. A la próxima clase deberán llegar con la lección bien aprendida y sentarse, echarse o caminar cuando su dueño así lo requiera. Si obedecen recibirán, a cambio, un irresistible premio en forma de galleta. Aun así, modificar la conducta de un animal nunca es fácil, pero tampoco imposible, siempre y cuando se aplique el denominado adiestramiento en positivo, una técnica de educación canina que busca mejorar la calidad de vida de los perros, según explica el profesional Iván Alonso Sevares, responsable del novedoso curso de formación para propietarios de canes, que ha comenzado a impartirse este mes en Candás.

"Hay que empezar a exigir a la gente que tiene perros que adquiera un mínimo de conocimientos sobre lo que tiene en casa y cómo puede educarlos. De esta forma, nos evitaríamos muchos problemas, entre ellos, el riesgo de abandono, que hoy en día, con la crisis económica, es todavía más frecuente. De hecho, en otros países ya se está pidiendo ese conocimiento; sin embargo, en este aspecto España está a la cola de Europa", comenta el adiestrador candasín, que dirige la empresa "Enamoradogs Educación Canina" y que fue uno de los seleccionados este año en Asturias -el único en Carreño- para participar en el Clinic Joven Emprended@. De ahí la importancia, según Alonso, de desarrollar en todos los concejos de Asturias este tipo de cursos. Más aún si se tiene en cuenta que el número de canes en el Principado ha aumentado notablemente en los últimos años. En parte, debido a la transformación que ha vivido el sector. "Antes los perros se utilizaban para un fin concreto. Es decir, para cazar, cuidar la casa, rescatar a personas... Ahora estamos inmersos en el "boom" de los animales de compañía. Nuestras mascotas han sustituido su utilidad tradicional por otra más personal; consideramos a los perros como un miembro más de la familia", explica Alonso.

En este sentido, Carreño se sitúa a la cabeza en educación canina en la región, ya que es el único concejo, que gracias a la iniciativa del Ayuntamiento, ha puesto en marcha un taller de formación para perros, que se enmarca dentro del programa de cursos de extensión cultural. Un taller, que, a pesar de haber comenzado a funcionar recientemente, ya cuenta con éxito de participación. En total, más de una veintena de propietarios asturianos se han unido al proyecto. Asturianos, porque aunque la mayoría son del concejo, también los hay que vienen de otros puntos de la región, con el objetivo "de conocer mejor a la mascota y saber cómo se comportan", como dice la ovetense Cristina López. En su caso, viene acompañada de los dos reyes de la casa: Kyra y Nora. Aunque la "macarra" es la primera; la segunda, más bien, acude a las clases para supervisar a la otra. "Es que lo hacen todo juntas", aclara López.

Junto a ella, en el patio del colegio Poeta Antón de Candás se concentran ese día otros tantos dueños con sus respectivos animales. Y eso que el tiempo está de lo más desapacible. Llueve, hace frío y viento. Pero los vecinos siguen en su empeño de que su can se tumbe en el suelo cuando ellos reproduzcan la palabra mágica: "¡Échate!", acompañada de un suave gesto de inclinación. Unos lo consiguen y otros no tanto. Pero al menos lo intentan, como Rafa Llena con su perro Lua, de un año, o Alejandro Suárez con Trisquel, de ocho meses.

Ahora bien, la evolución en cuestión de sólo unas semanas ha sido "tremenda". "Hemos aprendido el lenguaje corporal del perro y a enseñarles cosas a la mascota con un refuerzo positivo más que riñéndolo", dice Rosa Ardura junto a Danko. Porque en eso, precisamente, consiste el adiestramiento en positivo, que desarrolla Iván Alonso en sus clases: "Hay que dejar de lado los comportamiento negativos y adquirir un buen vínculo con el animal, de manera que su mente se vuelva más cognitiva que emotiva. Es decir, que piense antes de actuar", comenta.

Las clases, que se desarrollan todos los martes y jueves de la semana, consiste en una parte teórica, que se desarrolla en la Casa de Cultura de la villa marinera y que tiene por objetivo que el dueño conozca tanto fisiológicamente como psicológicamente a su perro, y de otra práctica, en el colegio Poeta Antón, consistente en realizar ejercicios con los animales. En ellos, la constancia y la paciencia son cuestiones clave. Porque siempre habrá canes que prefieran antes ligar con la hembra de al lado o dar guerra con sus ladridos a trabajar.

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