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Carreño

Baño de plata para la escultura candasina

El Museo Antón, que abrió sus puertas en 1989, celebra su 25.º aniversario convertido en un centro artístico y formativo de referencia en Asturias que aúna tradición y modernidad

María Concepción Rodríguez, Josefina Rodríguez, María del Pilar Rodríguez, Alberto García y Abdón Durán, sobrinos del escultor, junto a la obra "Marinera". |

María Concepción Rodríguez, Josefina Rodríguez, María del Pilar Rodríguez, Alberto García y Abdón Durán, sobrinos del escultor, junto a la obra "Marinera". | mónica g. salas

Abrió por primera vez sus puertas el 13 julio de 1989 para acoger en Candás la obra del famoso artista local Antonio Rodríguez García. Ahora, 25 años después, el Museo Antón se baña en plata para celebrar su aniversario, convertido en un centro escultórico de referencia en Asturias, que aúna tradición y modernidad. Por su sala han pasado durante todos estos años cientos de exposiciones, tanto de creadores ya consagrados como de jóvenes promesas llamados a conquistar el arte asturiano. Para conmemorar su historia y sin perder de vista su origen, el museo candasín prepara ya para el verano una exposición estrella, que pretende reunir a veinticinco escultores de la región, nacidos en el siglo XX y que hayan seguido la estela prodigiosa de Antón.

El primer paso para la constitución de este centro cultural lo dio precisamente la familia del artista, fallecido a los 26 años cuando aún estaba en plena actividad creadora. Su carrera profesional había sido corta, pero muy intensa, dando vida a más de 200 obras que sus herederos (José, Benita, Lourdes, Josefa, Concha y Félix Rodríguez, hermanos del escultor) conservaron durante más de cuatro lustros y que finalmente decidieron donar al Ayuntamiento de Carreño, con la intención de crear un espacio para su exposición permanente. Fue entonces cuando se adquirió y se restauró la antigua casa de los Estrada-Nora, del siglo XVIII, situada en la plaza de El Cueto de Candás, para pasar a convertirse en el Museo Antón que hoy conocemos. Un paseo por sus instalaciones revela parte de su espíritu artístico, que bien se podría resumir en tres palabras: presente, pasado y futuro.

Así, la primera planta está destinada a las colecciones temporales de artistas actuales, mientras que la segunda, a la obra permanente de Antón. En ese salón lucen alrededor de 38 esculturas, que rápidamente ponen de manifiesto la habilidad que el candasín tenía para moldear todo tipo de materiales. De todas ellas, la más destacada, según los expertos por su capacidad expresiva, es "Maruja", realizada en 1934 en mármol. No obstante, la obra más emblemática y conocida en Carreño es "Marinera", ya que el puerto de Candás cuenta con una réplica. El edificio dispone por último de un tercer piso, donde se ubica una sala dedicada a la formación de jóvenes artistas.

Y es que la vertiente educativa siempre estuvo presente en el museo; ya desde su fundación, con Guillermo Basagoiti (actual director del Evaristo Valle) al mando. "Siempre se desarrollaron actividades con los centros escolares y desde hace siete años venimos organizando también talleres por el verano, con el objetivo de que los niños no sólo vean la galería como una visita que hacer con el profesor", explica Dolores Villameriel, directora del complejo desde 2002. Aunque la labor más destacada del centro quizá sea el apoyo que desde 1990 brinda a los jóvenes a través de la Beca Antón. "La idea de conceder esta ayuda económica surgió de la propia vida del escultor candasín, que necesitó el apoyo del industrial Alfonso Albo para continuar su carrera artística en Madrid", señala Villameriel. El primer joven en recibir esta beca fue Pablo Maojo.

Este artista y otros muchos fueron partícipes del crecimiento que el museo local experimentó hacia el exterior, gracias al parque escultórico del monte de San Antonio. La creación de este jardín artístico tuvo lugar en 1989, coincidiendo con la fundación de la sala. En él se localizan hoy en día más de veinte obras; entre ellas, "El Cabañu", de Pablo Armesto. Este escultor, de 44 años, destaca el papel que desempeña el centro cultural de Carreño en Asturias. "El Museo Antón simboliza, hoy más que nunca, un ejemplo de esfuerzo y de compromiso con la cultura y el arte contemporáneo. Para mí es un referente en cuanto a ambición y consecución de la escultura en España", sentencia.

También Gonzalo Suárez, hijo del pintor Aurelio Suárez, cuya obra fue expuesta en Candás hasta en tres ocasiones (la última, el pasado verano), elogia el trabajo realizado por el patronato municipal que dirige el museo y que preside el alcalde de Carreño, Ángel Riego. "Que un pueblo como Candás pueda presumir de un centro artístico con tanta actividad es de destacar. Además, yo siempre sentí un cariño excepcional hacia la obra de mi padre", sostiene. En la misma línea se manifiesta el artista Ángel Domínguez-Gil: "Es un privilegio para Carreño disponer de un museo con obra permanente de Antón y una programación tan variada; además, es un lugar amable y recogido donde uno puede disfrutar de trabajos de gran deleite", sostiene.

Por su parte, la directora, Dolores Villameriel, cree que en estos 25 años de historia, el Museo Antón ha conseguido afianzarse en el panorama artístico regional, siempre buscando la conexión de la obra de Antón con la de artistas actuales. En este sentido, señala, que el centro, pese a definirse como escultórico, ha apostado también por otro tipo de artes. Sirven de ejemplo muestras como la de "Paisajes y paisanajes", centrada en la sociedad asturiana, o la dedicada a la iconografía del Cristo de Candás, que tuvo un gran éxito. Además, ahora el museo ha incorporado la música en sus salas con la colaboración del conservatorio "Julián Orbón" de Avilés.

Para recordar su trayectoria y conmemorar su cuarto de siglo, el Museo Antón organizará una exposición estrella en el verano, titulada "25 en 25". La idea es reunir veinticinco obras de veinticinco escultores asturianos, con el objetivo de revalorizar, según sostiene Dolores Villameriel, "el importante legado escultórico que nos ha dejado el conjunto de las bellas artes de la región".

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