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Carreño

El paseo marítimo de Candás sólo dispondrá de un carril durante el verano

Las obras para contener los argayos están próximas a finalizar, pero el entorno de la casa desalojada seguirá vallado

El paseo marítimo de Candás solo dispondrá de un carril de circulación para el tráfico de vehículos durante el verano, pese a que las obras de contención de los argayos del monte anejo a él están próximas a su finalización.

Si bien en un primer momento se contemplaba la posibilidad de retirar el vallado que cerca los trabajos y la casa desalojada en el paseo una vez terminasen las obras, todo parece indicar que finalmente no será así. Las razones son las mismas que impiden el regreso de la familia desalojada a su vivienda: no se encuentra a salvo de nuevos argayos.

Y todo porque las actuaciones realizadas para contener los desprendimientos en el monte, crónicos en la última década, solo evitarán los deslizamientos en una parte del talud, y no en todo el tramo de paseo. Dejarán abierto el flanco de la parte situada tras la casa desalojada, y cuyos desperfectos no han sido aún subsanados.

De esta forma, el Ayuntamiento contempla retirar el vallado excepto en el entorno de la vivienda, y esa circunstancia impedirá restablecer el sentido de circulación de dos carriles con normalidad. El tráfico deberá seguir siendo regulado por dos semáforos, en la misma ubicación que en la actualidad.

Eso sí, las obras avanzan a muy buen ritmo y están próximas a su finalización. Los operarios de la empresa Geobrugg Ibérica, adjudicataria de un contrato por valor de 108.900 euros, se han encargado en una primera fase de los trabajos en levantar una pared de hormigón en la falda del monte, que ya ha sido concluida, y que incluye una red para evitar que las piedras que se desprendan el próximo invierno salten a la calzada.

Es la parte más visible de unas obras que se prolongarán por un par de semanas más, y que incluirán la creación de una plataforma a una altura media del monte, y otras actuaciones en el alto. Estas últimas son las que los operarios realizan precisamente esta semana.

Este muro de contención para estabilizar el pie de la ladera tiene 38 metros de longitud y una altura mínima de dos metros y máxima de cinco, dependiendo de la zona. La parte ya construida se encuentra precisamente a continuación de la casa desalojada en el paseo y llega prácticamente hasta donde se encuentran los viejos muros de contención, junto a la entrada a la playa de Palmera.

En la parte intermedia del monte, y aprovechando el muro de la parte inferior, se ha creado un acceso hacia una plataforma que permite "hacer una barrera dinámica en la zona intermedia", según los técnicos de la empresa. Las tres actuaciones, muro, plataforma y redes en el alto del monte, deberán evitar los futuros efectos de los desprendimientos.

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