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Noreña pide permiso al Arzobispado para retirar la placa franquista de la iglesia

El Ayuntamiento esgrime el antecedente de Nava para llevar a cabo una actuación que ya se trató de ejecutar en 2009

La placa franquista de la iglesia de Noreña, ayer. FRANCO TORRE

El Ayuntamiento de Noreña ha solicitado al Arzobispado de Oviedo que retire la placa franquista que se exhibe en el pórtico lateral de la iglesia parroquial de Santa María de Noreña o, en su defecto, que dé su permiso para poderla quitar. Una petición que el consistorio noreñense apoya en el caso reciente de Nava, donde el Ayuntamiento retiró este mismo verano dos placas que aludían a los "Caídos por Dios y por España" y al fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, tras obtener el visto bueno del propio Arzobispado de Oviedo y de la Dirección General de Patrimonio.

La petición, firmada días atrás por la concejala de Hacienda, Verónica Noval, que en ese momento ocupaba, además, la alcaldía en funciones, pone de relieve las similitudes del caso noreñense respecto del naveto, toda vez que en ambos la placa se colocó previa petición de los respectivos ayuntamientos.

En el caso de Noreña, el consistorio acordó encargar y colocar la placa de mármol en una sesión plenaria celebrada el 9 de agosto de 1939. Una placa en la que figuran todos los adeptos al bando insurgente que fallecieron durante la guerra, tanto civiles como militares caídos en batalla, además del nombre del propio Primo de Rivera, que se ubica en un lugar preeminente de la placa y en caracteres de mayor tamaño.

El Ayuntamiento de Noreña, de hecho, ya propuso retirar esta placa cinco años atrás, cuando se ejecutaron en el concejo una serie de actuaciones enmarcadas en la aplicación de la Ley 52/2007, de Memoria Histórica de España. Entonces, en una sesión celebrada el 26 de noviembre de 2009, el Pleno de la corporación acordó retirar esta placa y el escudo preconstitucional del cuartel de la Guardia Civil, además de rectificar las alusiones al régimen franquista del callejero. Esto obligó a cambiar el nombre a los jardines de José Antonio (hoy del Ayuntamiento) y a las calles dedicadas a los militares insurgentes Camilo Alonso Vega (actualmente calle de la Libertad) y a José María Fernández Ladreda (sustituida por calle de la Concordia).

Si bien los cambios en el callejero se aplicaron de inmediato, tanto la retirada del escudo del cuartel de la Guardia Civil como la de la placa de la iglesia quedaron paralizadas al necesitar el gobierno local del permiso de los respectivos titulares de esos edificios. En estos cinco años, la placa ha sido hasta en tres ocasiones objeto de pintadas antifascistas. Las últimas aún se pueden apreciar en el mármol.

Ahora, con el precedente naveto, el equipo de gobierno confía en poder retirar la placa de la iglesia sin más contratiempos. A tal fin, Verónica Noval ha remitido una petición por escrito al Arzobispado y a las otras partes implicadas para desbloquear el asunto.

En paralelo, el gobierno local ha informado a los grupos de la oposición de esta petición, que se presentará en una próxima comisión informativa. El portavoz de Foro en la corporación, Inaciu Iglesias, ya ha mostrado su malestar por la manera en la que se está gestionando una actuación que, anticipa, puede ser controvertida. "Es una cuestión que requiere un consenso amplio y que se está politizando", sostiene Iglesias, quien considera que, más que quitar la placa, el objetivo de la petición es "que se note que los que no quieren retirarla son otros". Iglesias teme que esta actuación genere fricciones en el pueblo y con la iglesia.

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