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Los pequeños frutos dan mucho jugo

El Serida, centro de investigación de referencia nacional en arándanos, imparte unas jornadas sobre su cultivo y poda

Rodrigo Llera y Luis Posada charlan durante el descanso.

Rodrigo Llera y Luis Posada charlan durante el descanso. MARIOLA MENÉNDEZ

"Estoy en paro y tengo un terreno de la familia. ¿Qué puedo hacer". Esta es una pregunta que casi todos los días escuchan en el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), con sede en Villaviciosa. Juan Carlos García Rubio, técnico de este instituto, propone el cultivo de pequeños frutos porque las plantaciones frutícolas más rentables son el arándano y el kiwi. Por ello el Serida, centro referencia nacional en este campo, consciente del interés que despierta, organiza desde ayer y a lo largo de la semana varias jornadas en las que García Rubio explicará las claves del cultivo y de la poda.

Aunque el más afamado de los pequeños frutos es el arándano, en el Serida también proponen otras opciones como grosella, mora, frambuesa y fresa. Por ejemplo, la frambuesa, junto con la fresa, tienen un plazo de espera más corto, pues la primera cosecha se recoge el primer año, aunque tienen el inconveniente de que requieren un invernadero.

Asturias es la mayor productora de arándanos del norte de España, con 120 hectáreas plantadas. Le siguen Cantabria y Galicia. Recogen en verano y otoño, frente a la otra zona productora de España, el sur, donde recolectan en primavera, por lo que las dos áreas se complementan. Pero el mercado nacional aún tiene que crecer porque sólo la producción asturiana lo saturaría y gran parte se exporta a otros países.

Hay para quien una plantación de este tipo es una opción laboral, como es el caso de Rodrigo Llera, un maliayés que después de estudiar un módulo de Gestión de Recursos Naturales y Paisajísticos en Luces (Colunga), el año pasado se lanzó a cultivar en una finca en Nava. Para otros es un complemento y hay quien se lo plantea como un proyecto empresarial. El gijonés Miguel Ballesteros participó en la jornada de ayer con la intención de convencerse de que los arándanos son el cultivo que más le interesa por su "rentabilidad" y "porque tiene salida". El ovetense Luis Posada asistió "por aprender" y no descarta emprender en algunas de sus fincas.

El Serida lleva más de 30 años trabajando el cultivo de los pequeños frutos, incluso cuando casi no había demanda, pues fue a partir de 2006 cuando despertó el interés. Para esa fecha ya tenían "puesta a punto toda la tecnología de producción", lo que ha hecho que el resto de las comunidades miren al Serida. Ha logrado una tecnología para cambiar la variedad en cultivo mediante injerto, que no existía.

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