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Retiran la lápida franquista de la iglesia de Noreña entre lamentos de familiares

"No es una placa familiar, sino un elemento de exaltación del régimen", defiende la edil socialista Verónica Noval

La iglesia de Santa María de Noreña ya no tiene símbolos franquistas. Tres operarios de una empresa contratada por el Ayuntamiento retiraron en la mañana de ayer la lápida de mármol que recordaba a un total de 34 personas asesinadas y otras 24 muertas en combate durante la Guerra Civil. Una placa que había sido instalada en el pórtico lateral del templo en la posguerra, y que ahora se ha retirado en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica por su papel como elemento de exaltación del régimen franquista.

La lápida fue quitada poco antes de las nueve de la mañana de ayer por tres operarios de una empresa. En el lugar apenas había un grupo de empleados municipales que no intervinieron en la retirada de la losa, y que sólo ayudaron a los trabajadores de la empresa a trasladarla a una furgoneta, ya que el peso de la lápida era demasiado para tres hombres.

Aunque había cierto temor a que la lápida estuviese firmemente anclada al contrafuerte de la iglesia al que se había fijado, lo cierto es que la piedra salió sola nada más quitar los cuatro clavos metálicos que la fijaban al muro. En total, toda la operación duró apenas veinte minutos. Tras la retirada, la pieza, que no sufrió daño alguno, fue depositada en unas dependencias municipales.

Aunque no había presencia de vecinos en el lugar durante la retirada de la lápida (salvo dos mujeres que se acercaron a la iglesia cuando ésta ya había sido separada del muro), algún familiar de las personas allí reseñadas había pegado dos pasquines bajo el mármol.

En el primero se instaba a los empleados municipales a hacer "objeción de conciencia" para evitar retirar la losa ante el carácter "indiscutiblemente ideológico de esta decisión". En el segundo pasquín se reproducían los nombres de las 34 personas que figuran como "asesinados" en la piedra, y se afirmaba: "Los cristianos de Noreña, los familiares de las víctimas y todas las personas de bien no olvidarán el nombre de estos vecinos asesinados en 1936 por ser cristianos y españoles".

Durante toda la mañana, varios familiares de los nombrados en la placa se acercaron al templo. "Ahora que han quitado la lápida, que quiten el Ayuntamiento, el instituto y las viviendas del Castrillón, que también son franquistas", señaló Tino Fombona. Horas después de la retirada, un familiar de los allí reseñados colocó en el lugar, ya vacío, un centro floral.

"No se trata de una placa familiar, sino de un elemento de exaltación del régimen", afirmó al respecto la concejala socialista Verónica Noval, que incidió en que la lápida se ha retirado en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y de un acuerdo plenario.

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