Desde hace dieciocho años, la parroquia de Perlora acoge un Campeonato de deportes autóctonos, con el objetivo de acercar esta práctica al público, captar nuevos seguidores y conservar las tradiciones asturianas.

Tres clubes participaron ayer en el XVIII Campeonato de deportes autóctonos de Perlora, "Los Casacas", de Cudillero; "Los amigos de Piloña" y "Los de Perlora", demostrando una vez más que en esta parroquia para corta con hacho y tronzón, la corta vertical y en altura o el tiro de cuerda se necesita más maña que fuerza. Las agrupaciones ofrecieron una exhibición de lo más emocionante, y es que este año contaban con una novedad: un soporte incrustado en el suelo para el tiro de la cuerda. Como en años anteriores, los participantes unieron sus fuerzas para rendir homenaje al jugador Florencio Somoano, componente del club piloñés ya fallecido.

En el campeonato intervinieron más de una veintena de deportistas o, mejor dicho, artistas: José Manuel Riestra fue capaz de transformar un tronco de madera en una silla sirviéndose de una motosierra.

En paralelo al campeonato, se desarrolló el tradicional Concurso de repostería, que contó, con la participación del pastelero José María González Manzano como miembro del jurado.

Pero a pesar de que los postres habían llegado antes de tiempo, las parrillas ya comenzaban a echar humo y se preparaban para recibir a un centenar de personas que decidieron pasarse por allí para degustar sus famosas costillas, acompañadas, por supuesto, de un culín de sidra.