08 de febrero de 2017
08.02.2017

Lugones se niega a desconectar

La Cruz Roja ofrece clases de manejo de móviles destinadas a mayores "para no descolgarse de la forma de vida de los jóvenes"

08.02.2017 | 01:53
Por la izquierda, Marleni Gaviria, María Jesús Soldado, Natividad Martínez, Ernesto Echemendía, Sara Rozas y Mario Pascual durante el taller.

"Es el momento de dar un paso al frente y no descolgarse de la forma de vida de los jóvenes". Así arengó ayer Mario Pascual, voluntario de Cruz Roja, a los participantes en un taller promovido por la organización para que los mayores puedan aprender las muchas utilidades de los nuevos teléfonos móviles, conocidos como "smartphones". Una cita que en su primera jornada tuvo cuatro participantes, pero que se espera que en próximas sesiones arrastre a más adeptos.

Los participantes, tres mujeres y un hombre, se mostraron abiertos a recibir consejos que les hagan ponerse al día. "Algo aprendí ya rabilando", confesaba Marleni Gaviria mientras se ponía las gafas para mirar la foto de su nieto, que gracias a su vena de autodidacta consiguió poner como fondo de pantalla.

Pascual destacó que el principal enemigo para que los mayores no descubran las bondades de los avances tecnológicos es el temor. "El problema es el temor a equivocarse, porque esta gente fue educada de manera que no se permitían borrones", señaló el ponente, que considera que la clave es cambiar esa predisposición. "Para aprender a manejar bien el móvil hay que equivocarse varias veces, y no pasa nada", apuntó para tranquilidad de sus alumnos.

A lo largo de un par de horas, los voluntarios enseñaron a los asistentes algunas nociones de cómo los móviles pueden servir para muchas más cosas que llamar. "Hay unas cosas que se llaman aplicaciones y nos permiten desde tener una linterna hasta hacer compras por telepago", apuntaron a los aplicados participantes que, no obstante, demostraron durante la clase tener más conocimientos al respecto de los inicialmente esperados.

Una primera toma de contacto que la Cruz Roja espera que vaya animando a más gente desde la próxima sesión, prevista para mañana entre las diez y media y las doce y media de la mañana en su sede de la calle Severo Ochoa. "Los voluntarios estamos dispuestos a resolver sus dudas y ayudarles e lo que sea", explica Pascual, que asegura que el éxito de las iniciativas está siendo dispar en distintos puntos de la región, pero confía en que un núcleo tan importante como Lugones cuente con muchos mayores con ganas de aprender.

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