07 de abril de 2017
07.04.2017

El Pleno aprueba instalar cámaras tras un nuevo robo en un bar de Posada

Los cacos repitieron su modus operandi: de madrugada, en un minuto, reventaron las lunas y robaron la recaudación de las tragaperras

07.04.2017 | 01:59

Después de un nuevo robo en el concejo, esta vez en la capital aunque con el mismo modus operandi y resultado que en los últimos asaltos, Llanera tendrá cámaras de videovigilancia. Lo que venía siendo un clamor popular ante los continuos atracos sufridos en comercios del municipio durante los últimos meses será, por fin, una realidad después de que el Pleno aprobase ayer apostar en firme por este servicio. La propuesta fue llevada al salón municipal por el PP en forma de moción, si bien, el gobierno local aseguró llevar "muchos meses" trabajando en el proyecto. La intención de la ejecutiva es que los primeros dispositivos se instalen en Lugo.

Al final hubo acuerdo y, ante las quejas vecinales, el Ayuntamiento da un sí en firme a la instalación de cámaras de seguridad. Toda la corporación mostró su apoyo a la moción presentada por el PP para llevar a cabo el proyecto. Aunque la propuesta de la oposición recoge que el proyecto debería echar a andar "en un máximo de 15 días", el plazo se antoja excesivamente corto, ya que según explicó el gobierno local, el servicio debe contar con el beneplácito de la Delegación del Gobierno.

"Llevamos un año para poner más cámaras en el polígono de Silvota, pero desde Delegación del Gobierno nos piden quitar otras antes de poner las nuevas. Entiendo que dos años puede parecer mucho tiempo para sacar el proyecto adelante, pero es fruto de las complicaciones que vamos encontrando", explicó el alcalde, Gerardo Sanz, sobre las gestiones que su equipo de gobierno viene realizando para instalar este sistema.

Previamente, el portavoz de los socialistas, Alfredo Rodríguez, había asegurado que se habían solicitado informes a la Policía Local para la colocación de los dispositivos, que posteriormente fueron remitidos a la Delegación del Gobierno, sin haber obtenido aún respuesta de la administración.

Además, la moción de los populares también concretaba la convocatoria de una comisión de Seguridad Ciudadana, que a priori fue descartada por el concejal delegado -José María Vega (IU)-, alegando que no lo haría "hasta tener algo que decir". "De no ser así la convocará el PP, que para eso tiene concejales en la comisión", espetó el portavoz popular, Silverio Argüelles, quien también urgió al gobierno local a reunirse con la Delegación del Gobierno para agilizar los trámites de la instalación de videocámaras. "Conozco al delegado, si quiere puedo ir con usted", dijo al Alcalde con socarronería.

Además, el Ayuntamiento también suscribirá el manifiesto "anti-SGAE" propuesto por la asociación de festejos de Lugo, se modificarán las ordenanzas fiscales para rebajar la tasa de basuras y aguas a comerciantes y ganaderos y se cederá una parcela a Cogersa para la creación de un punto limpio.

El último robo, en El Ñeru

"Sólo tardaron 58 segundos desde que entraron hasta que salieron, no se puede hacer nada ante eso". Entre la sorpresa y la indignación relataba ayer Kike Luiña cómo fue el asalto a su cervecería, ubicada en la avenida de Oviedo, en el que los cacos, como ya parece ser tradición en Llanera, rompieron las lunas del establecimiento y desvalijaron las dos máquinas tragaperras.

"Tuvo que ser entre las tres y las seis y media de la madrugada, que fue el tiempo que pasó entre que cerré y me avisó un vecino", explicó ayer el propietario de la cervecería El Ñeru. Los cacos rompieron una de las lunas laterales del local -"posiblemente con un mazo, porque no había ninguna tapa de alcantarilla dentro del bar"-, reventaron las máquinas tragaperras y se marcharon con la recaudación. "Se llevaron los billetes y las monedas grandes. Las de 10 y 5 céntimos las dejaron", agregó el llanerense, última víctima de los amigos de lo ajeno.

En esta ocasión la acción de los ladrones se trasladó a la capital del concejo, últimamente menos afectada por los asaltantes. "Entran en todos los sitios y no podemos hacer nada", recalcó el empresario, que ahora se plantea tabicar una de las cristaleras para tratar de ponérselo más difícil a los cacos. Aún así, pide más intervención de las instituciones: "Lo que debería hacer es poner cámaras para poder controlar a la gente". Parece que les han escuchado.

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