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Francia dedica una calle al poleso Vicente García, único español vivo del campo de Buchenwald

Exiliado al país vecino tras la Guerra Civil y torturado por los nazis, vive a sus 92 años en Trélissac, en la vía que llevará su nombre

Vicente García, con su mono del campo de concentración, en 2009, en Pola de Siero, junto al entonces alcalde, Juan José Corrales. M. N. M.

Vicente García Riestra nació en Pola de Siero en 1925, pero cuando tenía 14 años se exilió a Francia con los suyos tras el triunfo del bando franquista en la guerra civil. Como su familia era republicana perdió la nacionalidad española. En el país vecino se integró en la resistencia antinazi, lo que le llevó a ser deportado al campo de concentración de Buchenwald, del que es el único español vivo.

Ahora, a sus 92 años y en la localidad francesa de Trélissac, le acaban de dedicar la calle en la que lleva viviendo desde hace más de 50 años. Reconocen así su condición de "resistente, deportado y transmisor de la memoria".

El poleso Vicente García Riestra trabajó como correo y espía de los nazis, pero fue detenido, torturado por la Gestapo y deportado al terrible campo de concentración de Buchenwald (Alemania), donde conoció el sufrimiento durante quince interminables meses. Con su testimonio ha querido alertar a los jóvenes el horror del fascismo, visitando varios centros escolares en Francia. Sin embargo, en España no le han devuelto ni su nacionalidad, algo que le sigue doliendo.

El ahora homenajeado en Francia con una calle que lleva su nombre sostiene que si la hubiera solicitado, se la habrían dado, pero considera que él no era quien tenía que pedirla. "No pienso ponerme de rodillas para pedir algo que es mío. A mí me la quitaron, ¿no?, pues que me la devuelvan", ha sentenciado García Riestra, aunque ha aceptado el homenaje de los franceses. Del Gobierno galo, este poleso sí ha recibido numerosas condecoraciones que reconocen su lucha contra el fanatismo del fascismo y que no dudó en lucir durante el acto de homenaje en el que dieron su nombre a la calle en la que reside desde hace más de cinco décadas. Por el que se siente olvidado es por su país, España.

Aunque en Siero, en concejo en el que nació, sí han reconocido a su paisano. Fue el 24 de septiembre de 2009 y siendo entonces alcalde, Juan José Corrales (PSOE), recibió un homenaje en el Ayuntamiento. Allí, mostró incluso su pantalón de rayas y documentos de la época, que recuerdan su pasado bárbaro en centro de concentración alemán de Buchenwald.

En 2015 regresó de nuevo a Asturias y fue para participar en el homenaje póstumo que le brindaron en Noreña a su hermano José García Riestra "Gorín", que fue fusilado durante la guerra civil española en la localidad cuando tenía 17 años. Una placa en el cementerio recuerda su vil asesinato y le hace memoria. Conseguir colocarla fue una larga lucha de Vicente García Riestra, que peleó durante años para superar múltiples trámites. Pero al final, logró que en el cementerio de Noreña haya una placa en honor a su hermano. Su padre, Gregorio García, también fue fusilado por estar afiliado al sindicato UGT.

La familia de Vicente García Riestra ha sido víctima de la barbarie fascista y de la barbarie de la guerra, que sufrieron en primera persona. La suya es la historia de la lucha por la libertad, que les ha costado demasiada sangre y dolor. El homenaje en el que la localidad francesa de Trélissac trata de resarcir tanta injusticia y haber tenido una vida de "resistencia, deportado y transmisor de la memoria", mientras España sigue en deuda con él.

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