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Los antiguos jugadores de La Fresneda montan "un club de golf sin campo"

"Queremos recuperar el ambiente que había en las instalaciones sierenses y obtener descuentos en otras entidades", dicen los promotores

Abonados de La Fresneda, durante una de sus últimas asambleas antes de cerrarse el campo.

Abonados de La Fresneda, durante una de sus últimas asambleas antes de cerrarse el campo. A. F. V.

Los antiguos jugadores del campo de La Fresneda, que echó el cierre el pasado 1 de julio, trabajan para montar un club de golf sin instalaciones propias. Con esta iniciativa, que ya se barruntaba cuando se conoció el cese de actividad en los terrenos de la urbanización, que tendrá como principal fin "mantener el ambiente familiar que había en La Fresneda" y gozar de "ventajas" en diferentes clubes del Principado. Está previsto que la asamblea constituyente de la nueva entidad se celebre en febrero en un lugar aún por determinar. "Lo que queremos ahora es dar a conocer la idea para que se sumen cuantos más, mejor".

"Lo fundamental es recuperar el ambiente de amistad y camaradería que había en La Fresneda. Poder juntarnos a jugar y organizar algunas actividades", explica Rufino Ordóñez, uno de los exabonados que lucha por dar forma al que, presumiblemente, será llamado Fresneda Golf Club, único en su especie en el Principado.

Además de revivir tiempos pasados, la nueva entidad también quiere mirar hacia el futuro. Por ello, y aunque buena parte de los jugadores de La Fresneda se han trasladado a La Morgal, tienen previsto cerrar convenios con otros clubes para que los exabonados de la urbanización puedan gozar "de descuentos y ventajas". "También vamos a organizar torneos entre nosotros, actividades, escapadas para jugar a golf...", enumera Ordóñez.

Aunque tratan de mirar hacia el futuro -y tienen buenos motivos para hacerlo, como el casi medio centenar de socios con los que arrancará el club-, para los exgolfistas de La Fresneda resulta inevitable echar la vista atrás. "En La Morgal estamos muy contentos; pero claro, es un campo que no te permite jugar después de haber llovido mucho; y nosotros estábamos acostumbrados a poder hacerlo en la urbanización", suspira Ordóñez.

El club de golf de La Fresneda cesó su actividad el pasado 1 de julio. Llevaba en funcionamiento desde 1996 y, desde entonces, lo hacía sin licencias. Además, los terrenos ocupados por la entidad estaban cedidos en precario -de manera gratuita y sin que el inquilino contraiga derecho alguno sobre la parcela- por su propietario, la constructora Los Álamos.

Con el repunte del ladrillo y para evitar cualquier problema legal, la empresa decidió recuperar estas parcelas, en las que tiene previsto construir en un futuro "a corto o medio plazo"; si bien, Los Alamos aseguró por aquel entonces que no había "fechas concretas" para comenzar a mover tierras.

El club de golf sin campo no es la única iniciativa que ha nacido tras el cierre de La Fresneda. La escuela de golf que operaba en la urbanización se ha trasladado a La Morgal (Llanera), adonde han ido a parar buena parte de los exabonados de la entidad sierense. La entidad, abierta a todas las edades, está capitaneada por el maestro Álex García, quien también dirigía la de La Fresneda.

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