04 de julio de 2018
04.07.2018
 

El legado de Fombona impacta en Noreña

04.07.2018 | 01:40
Pier Bruera, a la batería, con sus alumnos Daniel Sánchez y Sergio Costa.

Noreña es estos días el referente de la percusión gracias a las I Jornadas de Percusión Memorial Chema Fombona, que se desarrollan hasta el día 8. El gran músico noreñense fue profesor de Pier Bruera, para quien fue una figura clave en su proyección profesional. Así que, una semana después de ofrecer su concierto de fin de carrera, no ha querido perderse la oportunidad de participar en estos encuentros. Viajó desde el País Vasco para impartir, ayer, un taller de improvisación y lenguaje de la batería de jazz. "Conoceremos el lenguaje de la batería y las cosas que a mí me han ayudado a la hora de improvisar", destacó. La improvisación "no se estudia en los conservatorios clásicos y se usa mucho en la música. Es una parte fundamental del jazz", esgrimió el batería: "Es una parte importante y te da herramientas de comunicación".

De la batería destaca la "independencia de los cuatros miembros que la forman y que es un instrumento más físico que el piano, por ejemplo". Reconoce que si no se toca durante un mes pasa factura porque "trabajabas con todo el cuerpo".

Daniel Sánchez fue uno de los participantes en el primero de los talleres de estas jornadas. Se inscribió recomendado por una de sus profesoras del Conservatorio Profesional de Música de Oviedo, donde el próximo curso iniciará los estudios de cuarto de Percusión. Además, tuvo la suerte de ser alumno durante un trimestre de Chema Fombona, fallecido en 2015. Reconoce que la improvisación "no se suele trabajar mucho", pues las clases versan más "sobre estudios y rudimentos".

Sergio Costa también llegó al taller con ganas de aprender. Empezará quinto de Percusión y está interesado en dominar más la improvisación y "ver la batería, porque en el Conservatorio es la gran olvidada", a pesar de que muchos de los alumnos que se matriculan en esta especialidad lo hacen atraídos por el instrumento.

Chus Solís es el presidente del Memorial Chema Fombona. Explica que estos seminarios se dividen en las jornadas de percusión, la exposición sobre la historia del tambor y el I Encuentro Internacional de Grupos de Percusión, del día 8. El objetivo es mantener la memoria de quien fue "además de un músico de talla enorme, una persona con una calidad humana enorme". "Se preocupaba mucho por sus alumnos y su futuro profesional", destaca Solís, que fue uno de sus pupilos. "Queremos que sea recordado y qué mejor manera que seguir con su labor docente", apuntó. Hoy es el taller sobre "La percusión en el ámbito del sonido en directo" y mañana, "Bodhrán, historia en el folk asturiano y rudimentos". El viernes versará sobre "Percusiones étnicas, aplicaciones en set". El sábado hay una conferencia y repasarán la historia del tambor asturiano.

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