15 de enero de 2019
15.01.2019

El colegio poleso Hermanos Arregui reclama un porche para la entrada

El centro educativo recupera la actividad de piscina dentro de las horas de educación física para alumnos de cuarto curso

15.01.2019 | 01:11
Alumnos y profesores en el patio.

El colegio Hermanos Arregui, de Pola de Siero, reclama la construcción de un porche para cobijar a sus alumnos a la entrada. La idea, según explica su directora, Eva Iglesias, es que los alumnos de Primaria cuenten con una cubierta de unos doscientos metros cuadrados en la parte trasera, en la que se colocarían para entrar, y la actual entrada delantera quedaría para el equipo docente y los alumnos de Infantil.

El centro educativo lleva varios años reclamando sin éxito a la Consejería la construcción de la cubierta, y ha solicitado ayuda al Ayuntamiento de Siero. Actualmente, los alumnos tienen algunos problemas derivados de la falta de espacio. Los días de lluvia, por ejemplo, lo tienen difícil para salir al recreo al patio, y también hay dificultades para hacer Educación Física.

Respecto a esta última disciplina, la parte buena es que el colegio ha recuperado la actividad de piscina, que había quedado dos años sin hacer.

Los alumnos de segundo curso juntan las dos clases de Educación Física el mismo día durante el segundo trimestre para hacer diez sesiones de cursillos de natación de una hora en la piscina municipal de la Pola, adonde van en transporte público.

La actividad, de cuyo desarrollo se ha encargado Jorge Roza, es voluntaria, y ha tenido una aceptación extraordinaria: se han apuntado 67 alumnos, y sólo han quedado fuera cuatro de ellos.

Escuela de familias

Por otra parte, el centro educativo organiza hoy, dentro del programa de la Escuela de Familias, el taller "Gestionando emociones", impartido por Belén Díaz y Miguel Jiménez, psicólogos de Sumando, asociación de intervención psicológica y social. Será de 9.00 a 11.00 horas y versará sobre la forma de tratar las propias emociones en la relación con los hijos. Entre las cuestiones que se plantearán están: "¿Qué hago con mis emociones?", "¿puedo controlar lo que siento?" o "es posible educar sin gritos". La idea es que si los padres gestionan bien sus emociones enseñarán a sus hijos a gestionar las suyas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook