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Noreña educa al futuro de la robótica

El colegio público pone en marcha un - taller en el que los alumnos aprenden - el pensamiento computacional

Por la izquierda, Alejandro Avín y Mateo González.

Por la izquierda, Alejandro Avín y Mateo González. A. I.

El colegiopúblico Condado de Noreña sigue apostando por nuevos métodos educativos. En este caso, ha puesto en marcha un novedoso taller de robótica, divido en dos niveles, en el que los alumnos del centro trabajan diversas competencias a la vez que se divierten, aprendiendo también pensamiento computacional. "Nuestra idea

Inspirados por la existencia de esta disciplina en currículos educativos de otras comunidades, los docentes comenzaron a poner las bases para instaurarlo en el colegio local. El primer nivel está dedicado a la iniciación para alumnos de Infantil y de los dos primeros cursos de Primaria.

"Tenemos dos tipos de robots, uno más simple y otro más complejo. Además, también hemos creado una actividad analógica", especifica Santos. Los robots más sencillos se usan en combinación con unas plantillas en las que hay diversos dibujos: "Por ejemplo, si queremos trabajar animales y entornos en los que viven tenemos una ficha específica. Los niños introducen los comandos para que este se mueva de un dibujo a otro. Así, si parte de un dibujo de una selva, a continuación tienen que dirigir al robot a animales que vivan allí", comenta Santos.

Las fichas pueden variar según la temática que se esté trabajando en clase. Además, así aprenden los principios de la computación: "Todo funciona a través de la introducción de comandos. En este caso, dar tal número de pasos a la derecha, al frente, a la izquierda, detenerse...". Una vez dominado el juego analógico y el robot más sencillo, se pasa a uno más complicado, que introduce órdenes más específicas, que permiten dibujar o reproducir música, entre otras posibilidades.

El siguiente escalón llega en tercero y cuarto de Primaria. En ese momento se pasa a utilizar un tipo distinto de aplicación, que se gestiona desde una tablet. Este nivel incluye un laberinto electrónico que los jóvenes han de resolver, poniendo los comandos sobre un tablero. A continuación, una vez precisada una larga lista de órdenes para el robot, se escanean con la tablet y aquél los ejecuta. "De esta manera se sube el nivel. Es necesario pensar muy bien cuáles son los movimientos que queremos que haga el personaje para no equivocarnos".

Aunque aún no se ha puesto en marcha, la idea es introducir de cara al futuro un nivel superior para los últimos dos cursos de Primaria. "Queremos que manejen el programa de diseño robótica cuando lleguen a quinto y sexto. Por ello damos antes los pasos previos", concluye Santos.

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