19 de julio de 2019
19.07.2019

Pasión por la conserva en Candás: desde Granada a por anchoas y bonito

"Merece la pena", dicen los asistentes a la primera jornada de la feria del enlatado

19.07.2019 | 01:07

La trigésima edición de la Feria Regional de Conservas de Pescado de Candás, inaugurada ayer, trajo a la localidad la fiebre por los enlatados, una antigua tradición de la villa marinera. Justo cuando el evento alcanzaba la mitad de sus años de vida, Óscar Sánchez comenzó a acudir junto a sus amigos y familia, desde Madrid y Granada: "Venimos a por las anchoas, los mejillones y sobre todo el bonito de La Polar. Allí es muy difícil conseguirlo y merece más la pena volver a Candás una vez al año. Esto es una relación en pecado de 15 años", asevera Sánchez. Otros llegaban ayer por primera vez, con productos tan singulares como unos pimientos navarros, rellenos de queso con sabor a anchoa.

Este peculiar comestible lo traen Pablo Gómez y su socio, de la conservera Ortema. "¿De dónde salen las anchoas de Navarra?", le preguntan a Gómez, a lo que responde con gracia: "De Santoña hombre, de Santoña". Más que los productos de mar, a ellos les interesa promocionar el maridaje de los productos de huerta, como la alcachofa, con la anchoa o el bonito. "Está buenísimo. Que mejor que la combinación de tierra y mar", apunta Rosa Fernández, tras probar las muestras.

A pesar de la cercanía geográfica, también debutan en la feria las cántabras de conservas Ana María de Santoña. "Asturias era un poco desconocido para nosotros, no sabíamos cómo se podría introducir aquí nuestro producto y acabamos descubriendo esta feria", relata Bárbara Gómez, que trae el bonito de lonja enlatado, como reclamo exclusivo frente a la anchoa.

El producto regional también encuentra su sitio en el puerto candasín. Por el puesto de El Viejo Pescador, de Tapia, no paraban de pasar curiosos, comprando y probando. Los atendía Ángela Donato, que sacaba un momento para bromear: "Soy como el que jugaba en el Dépor, pero más pálida".

Más allá de cachondeo, Donato narra la historia de una tradición y del trabajo artesanal: "Llevamos 20 años. Todo son productos de lonja local, limpiado y elaborado a mano".

Con ello, todos estos productores siguen haciendo sostenible el trabajo de los marineros y una industria que antaño fue fuerte en Candás. Para conseguirlo, se suma el ingenio y la innovación. Logrando preparados como un escabeche picante, "que es como la coca cola, tiene receta secreta".

Por todo esto, y el romanticismo del sol cayendo sobre el puerto, gente como Óscar Sánchez mantiene un "affaire" con esta feria.

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