21 de julio de 2019
21.07.2019

Chile y Rusia traen su folclore a la Pola

Los latinos "Mahia Rapa Nui" y los rusos "Choreographic Ensamble Dance" pusieron el toque más sorprendente al Festival Internacional

20.07.2019 | 23:46

Al llegar ayer a la plaza del Ayuntamiento de Pola de Siero sonaban ritmos americanos. En taparrabos, bailaban unos fornidos caballeros, acompañados de hábiles instrumentistas de ukelele. Atónitos observaban los polesos la actuación del grupo "Mahia Rapa Nui", de la Isla de Pascua (Chile). Ellos pusieron el punto más llamativo al Festival Internacional de Folclore de Siero, en el que también hubo influencias del Este, a cargo de la "Choreographic Ensamble Dance" rusa, con su baile elegante y sus trajes regionales netamente eslavos. El mestizaje funcionaba a las mil maravillas y, junto a las bandas de fuera de nuestras fronteras, desfilaron las regionales y también valencianos, gallegos y extremeños: "Venimos a traer nuestro salero", bromeaba en los instantes previos al desfile Francisco Berrocal, proveniente de Plasencia.

Fue una tarde húmeda, bajo un ligero orbayu y un cielo plomizo. Ante el público que desafiaba a la lluvia hicieron una exhibición de talento rusos y chilenos. "Son una verdadera maravilla, es la primera vez que vengo y estos rusos son brutales", comentaba Mario Román, junto a su hijo Félix.

Acabadas las actuaciones exteriores, todos pusieron rumbo al auditorio. Las terrazas lucían repletas, empezaron a sonar las gaitas, los ukeleles y a moverse frenéticos los pies de los bailarines. Con casi el mismo arte, los vendedores de las casetas laterales intentaban aprovechar el tirón para vender sus productos: "Camisetas de Lebrón a quince euros", voceaba uno.

Los primeros en llegar a las tablas del auditorio fueron los miembros de la agrupación "San Félix" de Valdesoto. Un conjunto con tantos años de historia como componentes, 40, que desplegó un amplio arsenal de danzas asturianas.

Les seguían de cerca los extremeños de la agrupación "Chispas", que venían por primera vez al festival, pero no a Pola de Siero. Sus trajes eran un elemento distintivo, así como la música de guitarras y bandurrias, que reproducía jotas animadas, bailadas con mucha gracia.

Los locales de "El Ventolín" no decepcionaron y fueron profetas en su tierra. Son personas que en su tiempo libre se dedican a la difusión y aprendizaje de bailes, cantares y juegos tradicionales, siendo los grandes impulsores del folclore en Pola de Siero. Por ello y por la calidad de su actuación, recibieron el merecido aplauso del público.

Las gaitas asturianas dieron rápidamente paso a las gallegas, con la asociación cultural "Saiñas" de Xove, en Lugo. Las piezas que bailaron y tocaron "provienen íntegramente de lo recogido en aldeas y pueblos de la geografía gallega".

El último de los asturianos en sacar a relucir su arte fue "El Cuélebre", de Lugones, con sus temas tradicionales interpretados por varios de sus 43 miembros.

Para acabar, volvieron a salir a escena los chilenos, que pusieron una marcha más, con un ritmo más animado, y los rusos, que sorprendían a propios y a extraños una vez más con la precisión y coordinación de sus movimientos. Así concluyó una nueva edición del Festival Internacional de Folclore de Pola de Siero, que ya mira a la romería de mañana.

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