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Las truchas vuelven al río de Perlora

"Los Serondos" solicitaron al Principado 4.000 ejemplares, que ayer soltó la asociación "Las Mestas del Narcea"

Alevines antes de la suelta.

Alevines antes de la suelta. P. F.

Las truchas ya crecen en Perlora. El río Linares, también conocido por el nombre de Espasa por el lugar donde desemboca -en la bahía de Perán-, y como Turia, acogió ayer 4.000 alevines de trucha. Eran las diez de la mañana cuando Enrique Berrocal, presidente de la Asociación de Pescadores "Las Mestas del Narcea" (Pravia), y Gonzalo Rodríguez Quintana, vocal de esta entidad, recalaron en Perlora con una furgoneta donde traían los ejemplares. Allí les estaban esperando miembros de "Los Serondos", la asociación perlorina que se encargó de solicitar al Principado la repoblación piscícola. Entre ellos, Ramón Rodríguez Prendes y Miguel Alonso, presidente y vicepresidente de "Los Serondos", respectivamente.

Las truchas, de unos cuatro centímetros de longitud, se soltaron en tres zonas diferentes. La primera tanda, detrás del depósito. La segunda, debajo del puente que va hasta la iglesia de Perlora. Luego, "Los Serondos" intentaron que se llevase a cabo otra suelta río arriba, pero ésta no pudo realizarse debido a la cantidad de maleza que cubría el cauce del río. Finalmente, recalaron en el barrio La Pedrera, en concreto en una zona denominada Valdés. Esa zona fue la más idónea para soltar a los alevines de trucha, a juicio de los miembros de la Asociación de Pescadores "Las Mestas del Narcea". Su razonamiento se basaba en que el cauce discurría limpio por allí y había arbolado que cubría el río. Y es que las truchas buscan espacios donde ocultarse como modo de supervivencia. Y así lo hicieron. Cada vez que los miembros de la Asociación de Pescadores "Las Mestas del Narcea" introducían los ejemplares en el cauce, éstos buscaban zonas para resguardarse debajo de sombras y otros elementos. En otros casos, se les pudo ver incluso alimentarse de materiales que encontraron en el cauce del río.

Gonzalo Rodríguez concretó que estas crías de trucha tardarán al menos dos años en llegar al tamaño óptimo para su consumo. Precisamente, cuando transcurre ese período de tiempo, y sobre el mes de diciembre, es cuando se reproducen. "Los Serondos", por su parte, comentaron que el interés por repoblar el río de Perlora con truchas es simplemente para enriquecer su fauna, sin pretensiones de que en un futuro pueda darse la pesca en el río Linares. Por esta razón, ya han pensado en solicitar al Principado que vede la captura de truchas en esta zona.

La repoblación con alevines de trucha en el río perlorín no pasó desapercibida entre los vecinos de la parroquia carreñense. Incluso una residente que vive cerca de la iglesia se interesó por el asunto. Sin embargo, no vaticinó un buen destino a los alevines. Y es que el río no está en óptimas condiciones para que las truchas prosperen, ni mucho menos.

"Los Serondos" reconocen esa realidad, pero Demarcación de Costas ya les ha comunicado en varias ocasiones que está limpio o, en otros casos, contradictoriamente, que no tiene dinero para acometer la limpieza del río.

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