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El juez llama a declarar a la regidora de Noreña por vetar a una empresa de obras

El dueño asegura que el gobierno local de IPÑ ha dado orden de no contratarle en represalia por un antiguo conflicto judicial

La alcaldesa de Noreña, Amparo Antuña (IPÑ), ha sido citada a declarar ante el magistrado del Juzgado número 2 de Siero por una denuncia de un vecino de La Felguera de Noreña que acusa al gobierno local de haberle vetado en la contratación pública -solía hacer obras menores en el concejo- a raíz de un anterior litigio. Se refiere al conflicto que mantuvo con la banda motera "Los Ángeles del Infierno", que tiene sede en La Felguera. El denunciante intentó sin éxito frenar la actividad de estos por ruidos y molestias y acusó al Ayuntamiento noreñense de no actuar a tal respecto, algo que no tuvo éxito.

El denunciante considera que a raíz de tal demanda -que perdió ante el gobierno local- IPÑ le ha vetado en obra pública. Este periódico trató ayer sin éxito de recabar la versión de Amparo Antuña al respecto.

La base de la querella es una conversación que el denunciante mantuvo con los arquitectos municipales. Según afirma, estos le reconocieron que "había una orden por parte de la Alcaldesa y otro concejal" de no concederle contrato alguno. Es algo que podrían hacer, ya que el empresario no accede a obras mayores, sometidas a concurso público, sino que hace trabajos de una cuantía inferior que no pasan por licitación. Esta situación, de la que ya informó hace meses LA NUEVA ESPAÑA, siempre ha sido negada por el gobierno municipal.

En todo caso, el magistrado del juzgado número 2 de Siero ha aceptado a trámite la demanda y, en base a las pruebas de las que dispone, ha citado a declarar a Antuña y a los dos arquitectos municipales para investigar el caso. El supuesto delito que pudiera haber cometido la regidora aún está por determinar y no aparece mencionado en el auto al que ha tenido acceso este periódico.

La tesis que sostiene el denunciante es que se trata de una suerte de venganza por enfrentamientos anteriores. Estos tienen que ver con la citada presencia de Los Ángeles del Infierno en un local de La Felguera de Noreña donde el afectado reside.

El grupo motero ha sido un quebradero de cabeza para este vecino, pero también para el propio gobierno municipal. Tras tiras y aflojas la banda volvió a Noreña en febrero de 2019. La Policía Local tuvo que quitar el precinto de sus instalaciones en la zona de La Felguera después de que el contencioso-administrativo fallara a su favor. El colectivo había presentado un recurso frente a la orden de cierre decretada por el Ayuntamiento año y medio antes. Clausura que se produjo después de varias quejas vecinales, por ruidos, que acabaron derivando en una denuncia a la alcaldesa, Amparo Antuña, por supuesta prevaricación por no actuar para frenar las molestias y posibles irregularidades de la sede.

La demanda fue archivada y "Los Ángeles del Infierno" tuvieron que cesar su actividad en el local de la Villa Condal tras las medidas adoptadas por el Consistorio. Sin embargo, recurrieron y se les permitió retornar. El vecino afectado no cesa y ha denunciado a la secretaria municipal por ocultar información respecto a la banda en su proceso judicial.

Con esos antecedentes, el denunciante entiende que ahora han decidido emprender "una persecución" contra Él por acudir al juzgado. Máxime cuando, según dice, los arquitectos municipales le hablaron de una "orden taxativa" de no recurrir a él para ninguna obra.

No es la primera vez que Antuña tendrá que acudir a declarar a los juzgados de Siero por la gestión municipal y por ahora ha salido siempre victoriosa. La Alcaldesa, que logró mayoría absoluta en las urnas hace un año, ganó a IU un juicio por fraccionamiento de contratos y otro por la gestión del campo de fútbol.

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