Joaquín Álvarez González, vecino de Lugones y líder del movimiento ciudadano en la localidad, falleció ayer, un día antes de cumplir 92 años. Era jubilado de la Fábrica de Metales de Lugones, fue concejal en el Ayuntamiento de Siero entre 1983 y 1987, y presidió la asociación de vecinos "San Félix" de Lugones desde su fundación, en 1989, hasta 2007. Fue, de hecho, uno de los fundadores del colectivo, del que surgiría la agrupación de electores Concejo Astur, conocida popularmente como "Conceyu", que, a partir de 1991, tuvo representación en el Ayuntamiento de Siero durante varios mandatos.

"La Guerra Civil fue terrible en toda esta zona. En Siero juzgaron y ejecutaron a más de 90 personas, y el resto hasta 297 fueron paseados. Y en Noreña los franquistas mataron a más de 60 personas. En la iglesia de allí hay una placa recordando a las víctimas del otro bando, pero no hay nada que recuerde a los republicanos", explicaba hace cinco años a LA NUEVA ESPAÑA el lugonense, que llevaba varias décadas estudiando la represión franquista en el centro de Asturias. Su interés tenía una explicación familiar: mataron a dos hermanos suyos, "a uno de ellos sin tener culpa de nada. Y yo, que era un crío, sufrí persecución toda la dictadura. A todas las personas de izquierdas del concejo, de todos los concejos, nos tenían fichados", rememoraba Álvarez. A sus investigaciones se debe la identificación de buena parte de las 15 fosas localizadas en Siero y Noreña, con cerca de una treintena de víctimas.

El veterano líder vecinal no quiso hace seis años que le pusieran su nombre a una calle de Lugones. Agradeció el interés de los impulsores de la iniciativa y el apoyo de la Corporación, pero renunció por una cuestión personal: no se sentía cómodo con estos homenajes, y consideraba que la recompensa a su trabajo eran los servicios y las infraestructuras que la localidad ha logrado merced a la labor de todo el movimiento asociativo.