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El Santo Sepulcro regresa al Museo de la Semana Santa tras su restauración

La pieza, que data de 1902, es la más antigua que sale en procesión en la Pascua de Villaviciosa y su reparación se demoró por el covid

El Santo Sepulcro, expuesto en el Museo de la Semana Santa de Villaviciosa.

El Santo Sepulcro, expuesto en el Museo de la Semana Santa de Villaviciosa.

El Santo Sepulcro, uno de los principales símbolos de la Semana Santa de Villaviciosa, volverá a casa ocho meses después de lo previsto, tras pasar por el taller. La pieza restaurada se mostrará al público este sábado, a las 12.30 horas, en el Museo de la Semana Santa local, si la situación sanitaria lo permite. Una reaparición que estaba prevista se celebrase ya en febrero, unos días antes de la Semana Santa villaviciosina. Sin embargo, la restauración se demoró más de medio año, ya que entre medias los talleres donde estaban arreglando la pieza tuvieron que cerrar durante el estado de alarma. Ahora, los villaviciosinos podrán volver a disfrutar del Santo Sepulcro, una pieza cargada de simbolismo porque se trata del elemento más antiguo que procesiona durante la Pascua en la villa.

La urna pasó el último año entre dos talleres de Andalucía y Murcia. Domingo García Espejo, de la empresa Bambalina Artículos Religiosos, de Murcia, explica que "estaba desconchado, se le habían caído los baños de plata y en algunas partes se veía el metal". Por ello, tuvieron por delante una ardua labor artesanal. Primero desmontaron la estructura para luego acoplarla a una nueva de madera sobre la que aplicaron un tratamiento antixilófagos, es decir, para que no entren la carcoma y otros insectos como los ácaros. Por otro lado, pulieron las molduras y modulones, así como pequeñas piezas deterioradas de los ángeles que custodian las cuatro esquinas superiores del sepulcro. También actuaron sobre los brazos candelabros, que precisamente ayer iban a recolocar en el taller de Murcia como paso final de la rehabilitación. Del mismo modo, sustituyeron el terciopelo interior sobre el que va la imagen de Jesucristo el Viernes Santo.

La pieza, de incalculable valor, fue donada en 1902 por Aurora Felisa Martínez de Suardíaz. Se construyó en Madrid por Emilio Meneses, y por ello está hecha de la afamada plata meneses, así como de cristal. Es la segunda vez en su historia que pasa por el taller. La anterior ocurrió en 1982, cuando la restauraron en los talleres de Pedro Álvarez, en Oviedo. De aquella, tal y como apunta el mayordomo de la Cofradía de Jesús Nazareno, Nicolás Rodríguez Martín, los arreglos se basaron en dar un barniz a la plata. Sin embargo, esto no sirvió de mucho, ya que con la humedad, este material crió poros, lo que hizo que se oxidase y ni se pudiese limpiar por miedo a dañarlo aún más. También renovaron la tarima de madera sobre la que iba porque tenía mucha carcoma.

La restauración del Santo Sepulcro de Villaviciosa ha sido acometida por dos talleres con más de medio siglo de experiencia en estos menesteres. A la labor de Bambalina Artículos Religiosos se sumó la maestría del taller de Antonio Santos Ramos Campanario, un orfebre de Sevilla con más de 70 años de experiencia que se encargó principalmente de los baños y las actuaciones sobre los metales.

Bambalina, por su parte, atesora varias restauraciones importantes a sus espaldas como la Santa Cena de Aranda de Duero; La Borriguita y Jesús Nazareno, de O'Grove; La Borriquita de Casariche (Sevilla) y la Virgen de Bienvenida de Valdefuentes (Cáceres). El orfebre, por su parte, participó en restauraciones de varios de los elementos de "La Madrugá", así como de la iglesia sevillana de La Macarena.

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