09 de octubre de 2020
09.10.2020
La Nueva España

Los cultivadores piden celeridad para proteger la vega de Pravia

Los productores de kiwi confían en que las actuaciones, que saldrán de un trabajo científico, se inicien el próximo verano

09.10.2020 | 01:14
Los cultivadores de kiwi Francisco Feito y Ángel Cuesta, en una de las zonas afectadas a la altura de Peñaullán (Pravia).

Los productores de kiwi asentados en las vegas del Nalón en Pravia celebran el paso dado por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) para proteger los terrenos de las avenidas del río. Una reivindicación histórica del sector que pasa ahora por un estudio del tramo bajo del caudal, desde Trubia (Oviedo) hasta el límite entre Pravia y Soto del Barco, donde comienza el dominio marítimo, que determinará las actuaciones a realizar para conservar las vegas y evitar los efectos de las avenidas sobre las plantaciones. Los cultivadores de kiwi se plantearon la posibilidad de frenar las inversiones este pasado verano si no había solución. Ahora, esperan que los trámites se agilicen, se cumplan los plazos y el próximo verano se inicien las actuaciones.

"Hay una actitud positiva y el reconocimiento del problema que tenemos los productores y propietarios de terrenos en las vegas del Nalón y estamos con los brazos abiertos a que se haga una actuación como la de Trubia, cuanto antes mejor", señala Alejandro Lechado, un cultivador de kiwi que ha perdido 2 hectáreas en Forcinas a causa de las riadas. En esa zona, de hecho, Confederación ejecutará una inversión para la reconstrucción de un tramo de 600 metros de ribera.

El estudio, que será una guía para determinar las actuaciones a realizar que aminoren los efectos de las avenidas en las márgenes e infraestructuras productivas, supone una inversión de 1,1 millón de euros. Un presupuesto que también incluye la recuperación ambiental de márgenes del río y el traslado de sedimentos conforme a los criterios que establezca el informe. El trabajo de investigación, que será encargado a final de año tiene un plazo de seis meses para ser entregado, por lo que se estima que las medidas se puedan comenzar a ejecutar el próximo verano.

"Una vez que esté veremos qué recursos hay, pero se necesita cuanto antes", dice Ángel Cuesta, kiwicultor y uno de los primeros impulsores del fruto en el Bajo Nalón en la década de los 80 del siglo XX. Además, destacó la importancia de que el trabajo cuente con un respaldo conjunto de las administraciones, desde el Ayuntamiento a la consejería de Desarrollo Rural y a la Confederación, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica.

Ángel Cuesta asegura que la dirección general de Medio Natural apuntó la posibilidad de proteger como patrimonio los terrenos de la vega por su alto valor agrícola. "Es una zona muy buena, los técnicos de Nueva Zelanda se quedaron sorprendidos, nunca habían visto una tierra mejor", añadió Cuesta.

También recibió con agrado el anuncio del estudio el director general de Asturfeito, con una plantación de kiwi en Peñaullán, José Tamargo, quien destacó que se trata de "una gran idea que servirá para trasladar a otros grandes ríos asturianos".

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