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Los dueños de las gasolineras asaltadas el sábado: “No merece la pena atracarnos”

Los propietarios advierten de que los actuales sistemas de seguridad impiden que haya mucho dinero en la caja, por lo que “el botín es escaso”

Un empleado de la gasolinera asaltada en La Fresneda, ayer, abriendo la caja registradora vacía. | Andrés Illescas

Un empleado de la gasolinera asaltada en La Fresneda, ayer, abriendo la caja registradora vacía. | Andrés Illescas

Los responsables de las gasolineras afectadas por los robos a punta de cuchillo el pasado sábado en Siero y Noreña dan un consejo a los asaltantes. “No merece la pena atracarnos”, señala el propietario de una de ellas, para explicar a continuación que los actuales sistemas de seguridad en las estaciones de servicio impiden que en las cajas registradoras pueda haber cantidades sustanciosas de dinero. Por tanto, añaden, “los botines son muy escasos”.

El sábado fue una noche terrible para las gasolineras de la comarca: el recorrido delictivo comenzó en la de La Fresneda, junto al centro comercial; de allí salieron hacia la del polígono de Granda; y, por último tomaron rumbo a Noreña, para cometer el tercer atraco de la jornada. “Lo que se llevaron fue muy poco, el cambio que había en la caja”, apunta uno de los responsables de una de las estaciones de servicio afectadas. Añade que gracias a las medidas y protocolos de seguridad con los que cuentan este tipo de negocios, ahora no es posible que los delincuentes encuentren grandes cantidades de dinero.

De la gasolinera de La Fresneda únicamente pudieron llevarse unos treinta euros y, según la Guardia Civil, consiguieron unos 250 en Noreña. En Granda, no obstante, se embolsaron una suma más significativa: alrededor de 700 euros.

Menos de 300 euros

El dueño de la gasolinera de La Fresneda entiende que “vienen a nosotros al estar los bares cerrados, donde suelen forzar las tragaperras”. Sin embargo, insiste, el rédito que obtienen es bajo: “Tenemos modelos de cajas de seguridad que no pueden abrir, ni mover y los empleados no tienen la llave”. Así, el único recurso que les queda es la caja de cambio, “en la que nunca hay más de 300 euros porque por protocolo se retira”.

De esta manera, la ruta delictiva por los concejos del centro de Asturias del pasado sábado se saldó con menos de mil euros de botín para los cinco implicados.

De más consideración fueron los robos de hace una semana en algunos puntos de la comarca. Entonces, tres personas hurtaron un vehículo en Avilés, condujeron hasta Lugones, donde se llevaron 700 euros de la máquina tragaperras de una sidrería. Luego robaron en el estanco del polígono de Silvota (Llanera) más de 10.000 euros en tabaco. De allí, a Gijón, donde robaron en un local hostelero.

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