La justicia vuelve de nuevo a desoir las pretensiones de los dueños de Casa Carioco, quienes pedían que se retirase el vallado instalado delante del garaje de su vivienda y que se exigiera a los dueños del monte Fuxa la adopción de las medidas necesarias para afianzar la ladera con el objetivo de que no se repitan nuevos desprendimientos. La sentencia, de la que se dio cuenta ayer en el Pleno de Carreño, falla que el vallado de seguridad debe seguir en su sitio “con la finalidad de eliminar cualquier posibilidad de acceso a la zona donde se han producido los últimos movimientos de tierra y evitar un eventual desplazamiento de material que colmata el garaje al paseo”. La intención de los propietarios de Casa Carioco pasaba por que los tribunales ordenasen al Ayuntamiento de Carreño la retirada de este vallado y el dueño del monte solucionase el problema de desprendimientos. Sin embargo, la sentencia falla en su contra.

Este es un nuevo varapalo para la familia de Alicia Prendes, que fue desalojada de la conocida como Casa Carioco en marzo de 2013 –hace casi ocho años– debido a que un desprendimiento de la ladera del monte Fuxa sepultó en parte la vivienda. Entonces, la Policía Local les ordenó abandonar la vivienda, a lo que opusieron resistencia en varias ocasiones. Los pleitos entre los dueños de Casa Carioco y el Ayuntamiento son recurrentes desde entonces sin que desde ninguna de las partes se haya tomado una decisión en firme que pueda resolver el conflicto. Ahora, la vivienda, ubicada en pleno paseo marítimo de Candás y a escasos metros de la playa, está deshabitada, precintada y la zona del garaje vallada. Y persiste el peligro de que un nuevo argayo en el monte Fuxa acabe por derribar la vivienda. Mientras tanto, el Ayuntamiento y la familia Prendes continúan su tira y afloja, y la justicia se tuerce hacia el bando consistorial, como sucedió ahora.