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El único tractor rosa está en Siero y tiene una buena causa

“Es el color del apoyo a la lucha contra el cáncer de mama”, explica Miriam Menéndez, ganadera de El Berrón de 24 años

Miriam Menéndez, junto a su tractor rosa, en El Berrón (siero)

Miriam Menéndez, junto a su tractor rosa, en El Berrón (siero)

En la localidad sierense de El Berrón está el único tractor rosa de Asturias. Y, probablemente de España, pues ni a su propietaria Miriam Menéndez, ni al comercial que se lo ha vendido, una establecimiento de maquinaria y material agrícola de Tineo, les consta que haya otra pieza con este color en todo el país, si bien ninguno de ellos se atreve a asegurarlo con absoluta certeza. La tintada es algo más que una cuestión de gusto, pues la joven ganadera que desde hace poco lo conduce expresa de este modo su solidaridad a la lucha contra el cáncer de mama.

“El color tiene que ver con una buena causa, para apoyar fundamentalmente al cáncer de mama, ya que lo tengo bastante cerca en mi familia”, explica Miriam Menéndez, de 24 años, y que lleva algo más de un año al frente de su ganadería, “El Violeo”, con unas 80 cabezas de vacuno de carne.

El tractor atrae las miradas de la gente, reconoce su dueña, que también admite que siempre pensó en que cuando se dedicará a la ganadería, si podía, “haría por tener” un tractor con esta tonalidad. “Era una ilusión que tengo desde siempre y, ahora que lo podía conseguir, hice por conseguirlo. Llama la atención bastante cada vez que vas por la carretera, porque rosa no hay ninguno ni aquí en Asturias ni en España, yo creo. De todas formas, el color traslada esa solidaridad y apoyo a la lucha contra el cáncer de mama”, explica Menéndez.

Producción de carne

Pese a la peculiaridad del color, se lo sirvieron pronto, en un mes o mes y poco, el mismo plazo que hay para la entrega de tractores cuyos tonos son más habituales. Disfruta del vehículo desde hace ya unas semanas, para el trabajo diario en su explotación, en un sector para el que tiene vocación, del que habla con pasión y al que decidió dedicarse profesionalmente, ya como titular de su propio negocio, al fallecer su padre.

Trabaja para la producción de carne con varias razas de vacuno: asturiana de los valles, asturiana de la montaña y aubrac. En total, cuenta por el momento en la explotación con unas ochenta cabezas con las que ha decidido empezar para hacer de ello su forma de vida, aunque, incide, siempre lo vio en casa, “porque nací y me crié entre ganado”. “Yo llevo algo más de año y pico con la ganadería, las vacas a mi nombre. Pero mis padres siempre tuvieron ganado”, señala esta joven ganadera que está comenzando a sacar adelante su explotación.

Tiene 24 años “recién hechos”, un niño de 3 años, Martín Moreira Menéndez, y tiene muy claro que piensa seguir adelante con el proyecto de vida que ha iniciado con su ganadería en El Berrón. “Crecí entre el ganado y, desde que falleció mi padre, decidí seguir yo con ello hacia adelante. Y aquí estoy, como joven ganadera”, concluye.

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