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La Cofradía de Candás, desesperada por la falta de dragado: “Llevan seis meses dándonos largas”

“Ahora nos dicen que para febrero”, lamenta el patrón mayor, Ángel Gutiérrez, que espera por la actuación desde septiembre del año pasado

Estado actual de la zona de la dársena interior del puerto de Candás, con una gran acumulación de arena.| R. P. F.

Estado actual de la zona de la dársena interior del puerto de Candás, con una gran acumulación de arena.| R. P. F.

Los pescadores candasinos no aguantan más. El dragado del puerto no llega y están desesperados. “El Principado lleva desde el otoño dándonos largas y el muelle está lleno de arena”, critica el patrón mayor de la Cofradía Virgen del Rosario, Ángel Gutiérrez Molina.

Las previsiones iniciales de la consejería de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático pasaban por empezar el dragado a partir de la segunda quincena de septiembre de 2020, para no interferir en la temporada turística candasina, tal y como lo anunciaron oficialmente a principios del año pasado responsables del Principado. Sin embargo, la Administración autonómica ha ido dilatando los plazos una y otra vez: primero septiembre de 2020, luego final de año, posteriormente enero de 2021 y, ahora, el próximo febrero.

Gutiérrez Molina dice sentirse cansado de tanta espera y alberga pocas esperanzas de que el dragado del puerto candasín llegue a corto plazo. “Ahora nos vuelven a decir que para el mes que viene, es una vergüenza”, lamenta el patrón mayor. Mientras tanto, los pescadores locales tienen que extremar las precauciones para poder salir a faenar sin dañar los bajos de sus lanchas con la arena acumulada dentro del muelle. “Hace quince días, por la noche, quedé dos veces ‘encallao’ y estos días, otra vez. Hay un gran talud de arena en la salida del muelle y dentro hay mucha arena”, describe Gutiérrez Molina.

Los pescadores de Candás se ven obligados a hacer malabares para poder salir a faenar cada día. “Tenemos que estar pendientes de que esté la marea alta para no pegar abajo, salimos con las mareas. Menos mal que estos días está la mar calmada, porque sino sería imposible trabajar”, comenta Gutiérrez Molina. La situación para la flota pesquera local es límite. Pero no son los únicos afectados por la precaria situación del puerto candasín.

Los propietarios de embarcaciones deportivas tampoco pueden hacer uso de buena parte de los pantalanes del puerto por la gran acumulación de arena. Por un lado, los que están instalados en la zona del muelle exterior corren el riesgo de ir a pique, como ocurrió con varias lanchas, debido a que la falta de dragado provoca oleaje dentro del puerto y hace que los amarres no aguanten. En el caso de los que cuentan con plaza en la dársena interior, actualmente no la pueden usar porque el Principado eliminó parte de los pantalanes y, además, la arena llega a la altura de estas estructuras, quedando totalmente inutilizadas. Por ende, la marina seca instalada en la explanada del puerto está repleta de embarcaciones a la espera de que las condiciones en el muelle mejoren.

El Principado justificó en octubre la demora en el dragado del puerto argumentando que se habían dilatado los plazos de adjudicación del contrato de una parte de la actuación. Y es que de los 353.115 euros presupuestados para la intervención en el muelle, una parte se destinarán a extraer 2.238 metros cúbicos de la dársena exterior por medios terrestres. El resto se completaría con el dragado de 3.410 metros cúbicos de sedimentos de la dársena interior y en el canal de acceso al puerto con medios propios.

El Principado calculó en su día que el dragado duraría unos tres meses, con lo que, de empezar el próximo febrero, acabaría a finales de la primavera, con la campaña de la xarda ya empezada, una circunstancia que supondría otro escollo para los pescadores locales, que se verían obligados a intentar salir a faenar mientras la draga deja el puerto en condiciones.

No obstante, el patrón mayor candasín, resignado, duda que el Principado vaya a cumplir esta vez con su palabra de empezar las actuaciones “el mes que viene”, una frase que Gutiérrez Molina oyó en varias ocasiones en los últimos meses, sin que se haya cumplido.

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