M. P. G., el lugonense de 57 años que perdió un ojo tras ser brutalmente agredido por J. A. C. L., de 27, ya está en su casa al recibir el alta en el Hospital Universitario Central de Asturias. Según apuntan sus familiares, la recuperación “va a ser dura y larga”, y destacaron que se trata de un golpe “a nivel físico y emocional”. Mientras, su agresor continúa en prisión provisional sin fianza a la espera de juicio.

M. P. G. iba acompañado de su hija en su coche cuando en su camino se cruzó el de J. A. C. L., que invadió el carril contrario de la calle río Nora de Lugones por la que ambos circulaban. “Le dijo: ‘Adónde vas, chaval’”, narra la familia de la víctima.

Entonces el agresor aparcó su vehículo a pocos metros e inició una discusión, propinándole una bofetada al hombre cuando este todavía se encontraba dentro de su coche, y a consecuencia del impacto comenzó a sangrar por la nariz.

Decidió salir también del auto y la discusión prosiguió en la calle, quedando registrada en vídeo por uno de los testigos. Apenas habían cruzado tres palabras cuando J. A. C. L., haciendo gala de una actitud muy violenta, le propinó tres puñetazos que lo tiraron al suelo. Las graves lesiones que sufrió le hicieron perder el ojo izquierdo y le mantuvieron postrado en una cama del HUCA durante más de una semana, hasta que ayer salió, aún muy conmocionado.

Por su parte, los conocidos del detenido explican que es aficionado al grafiti, bajo la firma “BLG” (Barrio La Güela), y le describen como una persona “agresiva”, cercana a pensamientos extremistas y que genera cierto temor entre los que le rodean. Asimismo, indican que un familiar directo, con antecedentes de acoso hacia su exnovia, está relacionado con negocios de boxeo y artes marciales. Sobre este particular, la Policía apunta que el acusado practicaba alguna de estas disciplinas, lo que confirió mayor contundencia a sus golpes. J. A. C. L. no tenía antecedentes delictivos de importancia, “salvo multas por pintar en muros y alguna llamada de atención reciente por ir sin mascarilla”, explican fuentes de la investigación.