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El mural del gato negro de Lugones trae la suerte: Premio de 570.000 euros en la administración anexa

Un apostante selló junto al graffiti un boleto con los seis números premiados en la bonoloto del jueves

Por la izquierda, Cándida Jorge y María José García, ayer, delante de la administración de lotería de Lugones, con el graffiti del gato negro detrás. | A. I.

Por la izquierda, Cándida Jorge y María José García, ayer, delante de la administración de lotería de Lugones, con el graffiti del gato negro detrás. | A. I.

Un precioso mural, gigantesco, de un gato negro pintado la semana pasada, una larga cola de apostantes y un cartel en el escaparate en el que se lee “570.218 euros en la bonoloto”. Esa era la escena que se veía ayer, pasadas las diez de la mañana, en la administración de lotería de la calle Hermanos Campa de Lugones. Es el lugar donde sonrió la fortuna en el sorteo de la bonoloto del jueves por la noche, dejando 570.210 de euros a un apostante que, al cierre de esta edición, no se había dejaron ver por la administración.

“Voy a mirar, pero creo que no soy yo”, comentaba en la cola Santos Sánchez, deseoso de recibir un pellizquito. Salía y negaba con la cabeza, mientras asentían las encargadas de atender detrás del mostrador. “Llevamos cuarenta años teniendo esta administración y solo habíamos dado un premio de primitiva importante hace bastantes años”, comentaba Cándida Jorge, propietaria del establecimiento, mientras su empleada, María José García miraba al nuevo mural que la semana pasada concluyó el graffitero Ángel Caballero, por encargo del Ayuntamiento. “Al final va a ser que el gato negro da suerte”, comentaba García. “Quizá sí, que coincidencia”, contestaba la dueña.

Ambas coincidían también en reseñar que es un premio “muy necesario”, para la localidad, “especialmente en un año muy complicado”. Eso sí, ninguna de las dos conocía al afortunado: “Igual si es una persona de confianza se pasa por aquí, si no va a ser difícil”, aseveraban ambas. Tras la foto de rigor, tocaba volver adentro. El aforo limitado obligaba a una rápida atención que permitiera despachar la cola rápidamente. Era justo en la fila de espera donde se desataba la especulación: “Manda narices que llevo jugando la bonoloto aquí un montón de años y no me ha tocado”, explicaba Marta Hidalgo, deseosa de que el gato negro vuelva a llevar la suerte a la administración. En el concejo de Siero, la suerte ha estado muy presente en los últimos meses. Especialmente con la lotería de Navidad. En El Berrón cayó un quinto premio y una polesa, que prefirió no revelar su identidad, compró un décimo del primer premio del sorteo del 22 de diciembre durante sus vacaciones veraniegas.

Sin cava, pero con “esperanza”, se celebró ayer en Lugones el triunfo del azar, que llevó al principal núcleo poblacional de Siero un jugoso premio. En los próximos días, según reconocían los que esperaban a la puerta del establecimiento lotero, estarán “muy atentos a lo que compran los vecinos”. Mientras, el gato negro seguirá mirando con esperanza a los que sellan sus boletos.

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