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Llanera pone en marcha un plan para controlar las colonias de gatos callejeros

El municipio colabora con un colectivo que concilia los intereses de todos: frenar la proliferación de felinos mientras procura su bienestar

Miembros del colectivo, junto al alcalde, Gerardo Sanz (de pie, primero por la derecha), y la edil Isabel Fernández (de pie, segunda por la izquierda).

Miembros del colectivo, junto al alcalde, Gerardo Sanz (de pie, primero por la derecha), y la edil Isabel Fernández (de pie, segunda por la izquierda).

El Ayuntamiento de Llanera ha puesto en marcha un plan para estabilizar las colonias de gatos callejeros del concejo. La iniciativa cumple el objetivo de controlar el número de ejemplares sin dueño para evitar su proliferación. Pero, además, el colectivo que colabora para hacerla posible cuida de los felinos desde el punto de vista sanitario y alimenticio e incluso trata de buscarles una familia de adopción. El programa concilia los intereses municipales y los de los vecinos que requerían medidas para atajar situaciones de superpoblación y está a cargo de una asociación de voluntarios amantes de estos animales que pone todo su empeño y dedicación en garantizar su bienestar.

Chiqui Cueto, con su gata Freya, adoptada.

Chiqui Cueto, con su gata Freya, adoptada. R. P. T.

El plan se denomina CES, acrónimo de “Captura, Esterilización y Suelta”. Las tres palabras definen el protocolo de actuación del colectivo Motívate, que ha suscrito un convenio de colaboración con el Ayuntamiento para su desarrollo. En el caso de las hembras, se recogen y son tratadas en una clínica veterinaria autorizada, que las esteriliza. Una vez recuperadas y puestas al día en cualquier tipo de atención sanitaria que hayan requerido, se devuelven a su hábitat. Pero el colectivo hace mucho más que eso, pues también trata a animales enfermos o heridos, procura la alimentación adecuada a las colonias e intenta, con su actividad a través de redes y otros canales, hallar familias de adopción para los gatos.

Iniciaron su actividad en noviembre y, en estos meses, han atendido ya a un buen número de animales en distintas circunstancias: 43 hembras y 10 machos. La gente de las parroquias, donde fundamentalmente se localizan las colonias más numerosas, colabora con el colectivo, está “respondiendo bien”, explica Chiqui Cueto, una de las voluntarias responsables de la asociación. Trabajan en todos los puntos donde es necesario y allí donde se les llama o su presencia es requerida, entre otras muchas zonas, Cayés, Ables o Fonciello. La colaboración vecinal, añade, “avisándonos y llamando” al grupo para que pueda actuar donde se requiera, es “fundamental”.

Inés Bonache, con su gato Floki, adoptado.

El convenio firmado con el Ayuntamiento está dotado con 6.000 euros dirigidos exclusivamente al pago de las esterilizaciones en las clínicas autorizadas del concejo. Los voluntarios son eso, personas que trabajan por el bienestar de los animales, pero sin compensación económica alguna. El acuerdo con los responsables municipales señala que el objetivo es “estabilizar el tamaño de las colonias de gatos, concienciar a la población de los problemas que acarrea su alimentación inadecuada o evitar los problemas medioambientales y la suciedad que pueda ocasionar la superpoblación y su incorrecta alimentación”. Asimismo, busca “dar respuesta a peticiones de personas que han planteado el problema originado por el aumento del número de animales y evitar camadas cuyos miembros después aparecen atropellados, heridos, enfermos o fallecidos”.

La dotación económica del convenio cubre exclusivamente la esterilización y desparasitación de las hembras. El coste del trabajo con los ejemplares machos, las hospitalizaciones y el alimento se cubre con dinero de los voluntarios y donaciones solidarias. La Fundación Protectora de Animales de Asturias colabora con la asociación “ayudándonos con los machos y tutelando gatos que ponen ellos en adopción cubriendo todos los gastos”, añade Cueto.

Porque el trabajo de este grupo de voluntarios no se limita al contenido del protocolo del convenio con el Ayuntamiento, va mucho más allá. Basta un vistazo a su perfil en redes sociales, donde se denominan “Felinos Llanera” para comprobar el mimo y la dedicación que procuran a los gatos para tratar de que estén en buenas condiciones o encuentren un hogar. La iniciativa, que ya se había intentado poner en marcha hace años, ha tenido esta vez el impulso del gobierno local que preside Gerardo Sanz. Además, el colectivo pone en valor el apoyo de la concejal de Dinamización Social y Comunitaria, Isabel Fernández, a quien agradecen el respaldo al proyecto y a la labor que desarrollan desde la asociación.

La gata persa de 8 años recogida y atendida por el colectivo. R. P. T.

El cariño y la preocupación por el bienestar de los animales se aprecia en las palabras de Chiqui Cueto, que recuerda sin dudar los casos de cada uno de “los gatinos” recogidos, tratados, curados o adoptados. “Esta gata fue abandonada, la recogimos totalmente desnutrida, llena de pulgas y los oídos llenos de ácaros”, explica, mientras muestra la fotografía de una persa que calculan tiene 8 años. Menciona también, entre otros, a Freya, “la primera gatina esterilizada por el método CES y adoptada” por ella misma.

Se ha logrado la adopción para 16 gatos callejeros, que, gracias al colectivo, tienen un hogar. Cuantos más lo consigan mejor, pero, en tanto, la asociación sigue trabajando para poder mantener en buenas condiciones de salud y alimentados a los que están en las calles, sobre todo en las zonas rurales. Las clínicas de Llanera también colaboran y se reciben donaciones de alimentos -piensos y latitas de preparados adecuados- y de productos que, en ocasiones, sirven para preparar cestas que se sortean para la obtención de fondos. Hay, además, huchas del CES Llanera repartidas por varios comercios del municipio para conseguir apoyo económico que contribuya a la actividad del colectivo.

La asociación no solo atiende las situaciones que describe el acrónimo con el que se han dado nombre. Porque CES Llanera hace algo más que capturar, esterilizar y soltar. Si el felino vuelve a su colonia, lo hace desparasitado o sanado de cualquier afección o problema que se detecte. Y si localizan a algún animal enfermo, se le da asistencia en las clínicas hasta que se restablece y puede volver a su hábitat. Algunos aparecen no solo con parásitos, sino con lesiones, heridas y hasta mordiscos de otros animales.

Otro de los felinos atendidos por la asociación de Llanera R. P. T.

El colectivo puede seguir con su labor a través del respaldo de muchas instancias. El resumen de la cadena de voluntarios o de apoyos que lo hacen posible se resume en la cartelería que la asociación difunde en redes sociales. “Gracias al rescatista. A los veterinarios. A los que dan hogar temporal. A los que donan. A los que difunden. A los que adoptan. A los que no son indiferentes. Porque por ellos están vivos”, se lee en uno de los pósters con los que trata de dar visibilidad al sentido de su trabajo.

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