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Estefanía Valdés García | Natural de Grado y edil en Tortosa, número 24 por Tarragona a las elecciones autonómicas catalanas

“Cataluña necesita un cambio y solo el PSC garantiza que se pase página sin reproches”

"Llevo casi 20 años en Tortosa y siempre me sentí acogida; me he encontrado con una gente maravillosa"

Estefanía Valdés, en Tortosa, el pasado domingo. | LNE

Estefanía Valdés, en Tortosa, el pasado domingo. | LNE

Estefanía Valdés tiene 45 años, es natural de Grado y gestora procesal interina en el Juzgado de Amposta, donde ocupa una vacante. Llegó a la comunidad catalana en 2002, con su marido, que ya tenía trabajo allí. Se formó durante un tiempo y estudió para opositar en el ámbito de la Justicia. Muchos años después, un amigo la animó a presentarse con el Partido Socialista de Cataluña (PSC) a las elecciones municipales de 2019 en el Ayuntamiento de Tortosa, localidad en la que reside. Es concejal casi desde entonces y, ahora, forma parte de la candidatura autonómica que encabezará el ya ex ministro Salvador Illa. Ella concurre de número 24 por la provincia de Tarragona. No es ningún puesto de salida, más bien un modo de respaldar el proyecto político en el que se embarcó hace unos tres años.

–¿Cómo acaba una asturiana de Grado en una candidatura a las autonómicas catalanas?

–Bueno, acabar en una lista a las autonómicas no es tan extraño cuando ya eres regidora (concejal) en el gobierno de una ciudad como Tortosa, con unos 34.000 habitantes. Ahora, si me pregunta como puede ser que una asturiana de Grado acabe de regidora en un Ayuntamiento catalán ya es un poco más largo de explicar.

–Adelante.

–En el año 2018, un buen amigo, Manel de la Vega, entonces concejal del PSC en el Ayuntamiento de Tortosa, me propuso ir en las listas a las siguientes municipales. La decisión no fue fácil, pero finalmente acepté. Iba de número cuatro y en esas municipales de 2019 sacamos 3 regidores. Me quedé a las puertas, pero en en mayo de 2019 José Montilla renuncia a su escaño como senador de designación autonómica para dejar paso a Miquel Iceta que, de forma inédita, fue vetado en el Parlament. Luego el PSC designó al regidor de Tortosa Manel de la Vega como nuevo senador. Así que, tras eso, renunció a su acta municipal, corrió la lista y yo era la siguiente.

-¿Por qué el PSC?

–Por coincidencia de ideologías y porque creo que, a nivel local, aquí hace falta implantar políticas sociales, que son un pilar básico de los postulados del PSC.

–Salvador Illa será candidato en vez de Miquel Iceta. ¿Qué le parece el cambio?

–Salvador tiene dos características que yo considero indispensables en política, un sentido del compromiso y una capacidad de trabajo poco comunes. Creo que lo ha demostrado sobradamente como Ministro y a mí me encantaría que pudiera desarrollar todo su potencial como President de la Generalitat. Miquel Iceta también está sobrado de virtudes, es una persona muy inteligente y muy comprometida, y además nos ha demostrado una gran generosidad.

–Las encuestas dan resultados favorables a Illa. ¿Cuál diría qué es el proyecto del ex ministro para Cataluña?

–Cataluña necesita un cambio. Necesita un President de todos y para todos. Ahora mismo el PSC es el único partido en Cataluña que garantiza que se pase página sin reproches. El proyecto empieza por avanzar y romper con el estancamiento y el inmovilismo político en el que nos encontramos. Hay que tender puentes, dialogar, ser humilde y Salvador lo es.

–Alguien como usted, que llegó de fuera, ¿cómo ve actualmente al independentismo en Cataluña?

–Sobre esto ya se han escrito libros, pero se nos escapa diferenciar entre dos independentismos: uno desde el punto de vista de la clase política y otro que es el del ciudadano de a pie. Durante la crisis económica, el independentismo creó un relato ilusionante construido sobre una base fangosa de medias verdades, el “España nos roba”, que caló muy hondo. Pero en parte también fue alimentado por los errores cometidos por el nacionalismo español más exaltado. Una parte de la sociedad catalana, compró dicho relato y la temperatura en la calle fue subiendo. Al final una cuestión puramente política caló hondo en los sentimientos de la población y ahí ya te metes en un terreno sobre el que es difícil caminar. Por eso, Cataluña necesita la aportación de un gobierno progresista, que avance y se centre en los problemas reales de los ciudadanos, que desgraciadamente, en la crisis en la que nos encontramos son muchos y no se solucionarán con banderas.

Llegó a Cataluña por trabajo. ¿Fue difícil adaptarse?

–Para ser sincera no. Lo que fue difícil es asumir que de repente estás en un sitio diferente, en el que no conoces a nadie y nadie te conoce. Pero si asumes eso como una oportunidad y no como un inconveniente, ese problema se soluciona.

–Hubo de aprender la lengua.

–Sí, cuando llegué a Tarragona, enseguida me percaté que con una carrera como Derecho, si quería trabajar en la Administración o relacionarme con ella, necesitaba hablar catalán. Hice los cursos del Servicio de Normalización Lingüística. Por otra parte, tengo que decir que el catalán es un idioma bonito, con muchos matices fonéticos diferentes al castellano y me apetecía mucho aprender. No fue complicado, hice los tres cursos y a los tres años obtuve el nivel C y eso te amplia el abanico laboral.

–¿Qué impresión tuvo al llegar a Cataluña? ¿Cúal tiene ahora?

–Al llegar estás un poco perdida, necesitas reconectar, reubicar y adaptar a todo, pero ahora me siento totalmente integrada, conozco y me conocen, mi hijo es tortosino de nacimiento, me siento en casa.

–¿Se sintió acogida?

–Sí, la verdad, muy acogida. Sigo pensando que juega mucho el factor suerte y yo, en este aspecto la tuve toda, me encontré con gente maravillosa.

–¿En qué momento decide tomar parte activa en ella?

–Pues como suele decirse, fue a bocajarro, cuando decido decir que sí a la propuesta de ir en las listas municipales. En aquellos momentos ni siquiera era militante. Pero quería devolver parte de los que mis vecinos me habían dado años atrás, lo bien que me habían acogido, lo hice movida por el agradecimiento.–¿De qué áreas se ocupa en el Ayuntamiento?–Me ocupo de la regiduría de Gobernación y SAC (Servicio de Atención a la Ciudadanía). Abarca campos muy diversos, desde licencias, permisos, sanciones... Y todos los trámites del padrón municipal. Además me tocan asuntos relacionadas con la pandemia. Las concesiones de ampliación de terrazas de bares y restaurantes entre otras cosas, también son competencia de Gobernación, así que requiere muchas horas al pie del cañón, tomar decisiones importantes para tus vecinos. Apasionante pero también en algún momento agotador.

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