La parroquia de Bedriñana en Villaviciosa, tiene una nueva asociación vecinal a iniciativa de algunos residentes, y principalmente de su impulsor y nuevo presidente Marcelino Victorero Barro. “La asociación nace con los objetivos de mejorar la calidad de vida de los vecinos de la localidad y con grandes aspiraciones de poder trabajar por Bedriñana. Y cuando las actuales circunstancias lo permitan volver a relanzar realizar todo tipo de actividades y que sitúen a Bedriñana como líder de eventos del concejo”, apunta.

“También persigue apoyar los pequeños núcleos de la parroquia en cuanto a la atención y ayuda en la gestión de sus las necesidades que demanden después de esta agotadora pandemia”, explica Victorero, invitando a los vecinos a sumarse a la entidad, que aspira a integrarse en entidades de mayor potencial, tanto a nivel municipal como regional para recabar apoyos y hacer más fácil la consecución de objetivos.

En cuanto a las necesidades prioritarias, destaca, “la mejora de los caminos y viales tan necesarios en una holografía como la de Bedriñana, con pendientes por los cuatro puntos cardinales!, apunta Victorero.

“También queremos mejorar el servicio de aguas para todo el pueblo, ya que teniendo zonas muy altas no todos disponen del agua corriente al nivel de estos tiempos modernos”, explica el presidente de la asociación, quien asegura que pretende ofrecer ilusión, trabajo, esfuerzo y valentía, “para iniciar una nueva etapa de una forma normalizada con unos objetivos ya históricos en las necesidades de la parroquia”.

Otros proyectos de la nueva asociación vecinal: “Viales para la salida de madera de un pueblo tan forestal y maderero; y el saneamiento, problema, que debe de resolverse en su totalidad”, indica Victorero, quien espera contar con las ideas, inquietudes y colaboración de los vecinos.

“Bedriñana tiene en un entorno paisajístico envidiable, colindando con la hermosa ría maliayesa, con bonitas pumaradas, una amplia área forestal y espectaculares vistas a Villaviciosa. También podemos contemplar la sierra del Sueve o los Picos de Europa. Esto merece una actividad social acorde con este potencial residencial”, añade Victorero. “Hay que ser dinámicos para pertenecer a los pueblos del siglo XXI. Queremos trabajar por asegurarnos un futuro mejor en esta nueva era que nos toca vivir”, añade Victorero.