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Cabriles, trece vecinos y una compañía de teatro

El grupo “Yheppa”, que recorre el mundo con sus obras, tiene su sede en un pequeño pueblo de Santiago Arenas (Siero)

Carlos Díez y Yolanda Diana Marcos, en plena actuación, en una imagen de archivo. | R. A. I.

Carlos Díez y Yolanda Diana Marcos, en plena actuación, en una imagen de archivo. | R. A. I.

En la parte alta de la parroquia de Santiago Arenas, en un pueblo llamado Cabriles, hay 13 vecinos y una compañía de teatro internacional, que ha recorrido el mundo con sus espectáculos. De nombre Yheppa títeres, está compuesta por Carlos Díez y Yolanda Diana Marcos, orgullosos de crear sus espectáculos desde el medio rural.

Creada en 1990, cuando sus integrantes se mudaron a Cabriles, la Compañía Yheppa se desarrolla desde sus inicios como colectivo de investigación y experimentación de diferentes medios de expresión que se interrelacionan e integran el arte escénico: el sonido, la música, la palabra, la luz y la oscuridad, el lenguaje de los objetos, los títeres, el cuerpo.

Constructores de sus propios títeres, han colaborado con otros artistas, instituciones educativas, colectivos sociales y organizaciones no gubernamentales, tanto en el ámbito relativo al títere como en el mundo del arte y la educación.

Yheppa ha creado y llevado a la escena más de 30 espectáculos con los que han explorado técnicas diversas de expresión. Y gracias a ellos han recorrido “casi toda la geografía nacional”, subiéndose a algunos de los escenarios más relevantes del país.

Pero sus logros no acaban ahí. Con su hatillo lleno de historias universales han recorrido, hasta el momento, Portugal, Italia, República Checa, Turquía, China, Japón, Tailandia, Kazajistán, Túnez, campamentos de refugiados del Sáhara Occidental, Argentina, Colombia, Chile, Perú, México, República Dominicana y Cuba.

En algunos de esos viajes han aprovechado para llevar a cabo su labor pedagógica. “Impartimos ponencias y talleres relativos al arte escénico y al de los títeres, a la educación a través del arte, a colectivos escolares, populares, profesorado y universidades en España, República Dominicana, Perú o Cuba”, explican.

Díez y Marcos destacan que su objetivo es “compartir el fruto de lo que grandes profesionales de diferentes áreas de la interpretación y la construcción nos han enseñado y de lo que hemos aprendido por experiencia propia”. “Sin olvidar la difusión del arte del títere”, añaden.

Un arte que consideran “completo” al combinar “otras artes como la pintura, la escultura, la danza, la literatura, el diseño, la arquitectura, la música, así como de ciencias como las matemáticas, la química, la física, la mecánica”.

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