Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los Molinos del Profundu, una senda de cuento

El artista maliayés Hernán García, “Herny”, instala quince figuras mitológicas en una de las rutas más visitadas de Villaviciosa

Hernán García, con una curuxa busgosu, mitad cabra y mitad elfa

Hernán García, con una curuxa busgosu, mitad cabra y mitad elfa

La ruta de los Molinos del río Profundu es una de las más visitadas en Villaviciosa por su exuberante belleza y valor etnográfico. En su recorrido, de unos siete kilómetros, se puede admirar un paisaje de gran riqueza natural a la vera de un río con varios saltos de agua y una espectacular cascada junto al molín de la Peña. Tiene, además, casi una veintena de antiguos molinos de agua, algunos difíciles de descubrir y otros todavía en buen estado de conservación. Discurre entre un frondoso bosque de ribera con fresnos, castaños, avellanos, álamos o robles con fauna y flora autóctonos que hacen de esta senda un itinerario de lo más hermoso y agradable para realizar en familia o en grupo.

Los Molinos del Profundu, una senda de cuento

Pero desde hace unas semanas, al iniciar el camino desde Valbucar (Amandi), el trayecto esconde otras sorpresas: en la senda aparecen figuras de personajes mitológicos asturianos, perfectamente mimetizadas en el entorno. Se trata de unas peculiares esculturas obra del joven artista maliayés Hernán García Menéndez, “Herny”, que ha desarrollado esta iniciativa de manera altruista para exponer al aire libre alguna de sus creaciones en madera y otros materiales naturales como viejos troncos o musgo.

“Vivo cerca de esta ruta que para mí es de las más guapas que hay. La visito y paso mucho tiempo en ella porque me inspira y de ahí me surgió la idea de juntar mi pasión por este lugar y el arte. A veces la inspiración sale de la sugestión de ver un tronco o una piedra que ya pueda parecerse a una cara o un cuerpo o que me recuerde a algo y utilizar estos mismos materiales para ir construyendo. Es lo que más me gusta del arte de la escultura, ese momento de pasar del mundo sin forma, desde una idea o una sugestión, al mundo de la forma y que ya pueda verse algo creativo”, dice el autodidacta artista acerca de cómo se gestó este proyecto que ha convertido la ruta en un itinerario que ahora, aún más, parece sacado de un cuento.

Los Molinos del Profundu, una senda de cuento

“Es también otra manera de exponer al aire libre mis trabajos que cambia un poco el concepto de exposición en galería”, explica quien también domina la pintura, la talla tradicional asturiana, los murales y, especialmente, la escultura en madera.

En total, ha colocado quince figuras de seres fantásticos que, salidos de las manos e inspiración de “Herny”, parecen tener vida propia.“He representado varios busgosos, el de Valbucar mitad hombre mitad carnero, el busgosu vieyu que es mitad cabra y anda con la lechuza, el busgosu del molín que es mitad corzu, y el busgosu que vino del Sueve porque es mitad gamo. También tengo tres elfos, seres bellos de orejas picudas y largos cabellos que son los guardianes del bosque y conocen la medicina de las plantas y la sanación. Hay tres gigantes. Además he realizado trasgos y duendes de varios tamaños que están medio escondidos y un dragón pequeño o ventolines que son tipo hadas o duendes pequeños que vuelan. En proceso para poner en breve estoy preparando al nuberu y al diañu burlón”, explica el artista sobre las figuras que para disfrute del visitante dan a la ruta un toque de misterio.

Manuel Lazcano y Marisol Llanos, con una elfa. V. ALONSO

El recorrido por el camino sorprende a los visitantes, que se topan con estas creaciones fruto de la imaginación de su creador. “Son muy prestosas y algunas representan escenas casi de cuento. Volveremos con nietos y más amigos para que conozcan a estos seres mitológicos asturianos”, dicen Manuel Lazcano y Marisol Llano, de Gijón, dando la enhorabuena al artista por la creatividad de su trabajo y su iniciativa altruista.

También Cristina Rudolph, vecina de Villaviciosa, se maravilla con lo que encuentra al hacer el paseo por la senda. “Había oído hablar de estas esculturas y me acerqué a conocerlas. Me embriaga la belleza del camino y el encanto de estas figuras que se apoderan de mi fantasía”, explica admirada.

Los maliayeses José Miguel Beneyto y Dolores Lozano también manifiestan su entusiasmo con la iniciativa del artista maliayés.. “Dar un paseo por esta ruta de los molinos e ir encontrándose con estos personajes en medio del recorrido es mágico. Parece que te siguen y te guían y que sobre todo te hacen pensar en lo privilegiado que eres por estar disfrutando en estos momentos de esta senda tan cerca de casa”, explican. Se alejan tras felicitar al autor por la idea y su gran resultado y afirman que animarán a muchos descubrir este entorno natural de Villaviciosa.

Compartir el artículo

stats