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Zabarceros y hosteleros caben en la plaza polesa

La reordenación de los puestos del mercado de los martes para dar espacio a las terrazas cumple un mes funcionando con normalidad

Uno de los puestos del mercado de los martes en la Pola, bajo uno de los aleros de la plaza. | P. T.

Uno de los puestos del mercado de los martes en la Pola, bajo uno de los aleros de la plaza. | P. T.

Se ha cumplido un mes desde que el Ayuntamiento de Siero decidió aplicar una reordenación de los puestos del mercado de los martes en la Pola para que las terrazas de la hostelería local pudieran ocupar parte del espacio en la zona exterior de la plaza cubierta. La medida se adoptó ante las restricciones por la crisis sanitaria que afectan a cafeterías y bares y que, además, implicaron ya hace varias semanas que no se pudiera consumir en el interior de los locales. Aunque pudieran persistir las reticencias de los vendedores de excedentes de la huerta a cambiar de ubicación, lo cierto es que la cita semanal se ha venido desarrollando sin mayores problemas hasta la fecha. En la capital sierense “caben todos”, hay lugar para los dos sectores y, desde el equipo de gobierno, se hace hincapié en esta idea, en que se entiende que, como no podía ser de otro modo, ambos “tienen derecho a trabajar”.

Terrazas de hostelería, en otro de los laterales exteriores del recinto poleso. | P. T.

El plan para conciliar el mantenimiento de la actividad de zabarceros y hosteleros se desarrolla con normalidad, explica la edil responsable del área de Mercados, Ana Rosa Nosti. “En aquel momento, que estábamos con el cierre perimetral y todo lo que suponía, lo único que intentamos es que cupiésemos todos. La hostelería estaba y está muy castigada por las consecuencias de la crisis sanitaria, por los cierres y por medidas como las que, en algunos momentos, prohibían usar el interior de los locales. Un día como el martes, que es cuando hay más gente en la Pola, no iban a estar cerrados por no tener las terrazas cuando no podían servir dentro. Se hizo también la zona de La Isla, que se movieron puestos para que los hosteleros pudieran tener sus terrazas”, señala la edil.

Nosti explica además que para llevar a efecto la reordenación un técnico municipal acudió a la zona para realizar las mediciones oportunas y garantizar una colocación de los vendedores del mercado de los martes en la que se cumpliera con la distancia necesaria entre puestos.

Las protestas iniciales de los vendedores de excedentes de la huerta tenían que ver con el hecho de que algunos tenían sus puestos fijos en un punto concreto desde hace años y temían que sus clientes habituales no los encontrasen si se movían de su ubicación tradicional. Hubo, de hecho, en los primeros momentos de aplicación de la medida quejas públicas por la decisión municipal.

Con todo, en las últimas semanas, el mercado de los martes en los exteriores de la plaza polesa se ha desarrollado sin incidencias. “Yo a lo que le doy valor y lo que quiero destacar es que los dos sectores tienen que trabajar y los dos sectores tienen cabida. En esta vida cabemos todos”, subraya la concejala.

¿La reordenación de los puestos de excedentes de la huerta tiene vocación de continuidad o volverá a haber modificaciones en la ubicación en el futuro en función de la evolución que tenga la crisis sanitaria? “Bueno, esto es una ‘medida covid’, tomada por las restricciones derivadas de la pandemia. Como no se sabe lo que va a pasar, habrá que ver si se sigue o no con las restricciones, de qué tipo son y cómo evoluciona toda la situación que tenemos. Una vez en ese momento, veremos qué decisiones hay que tomar”, concluye la edil.

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