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La iglesia de Fuentes cumple mil años

El Arzobispo presidió la misa del milenario del templo de San Salvador, donde se mostró la réplica de su cruz, que ahora está en Nueva York

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en el centro, flanqueado por los sacerdotes Jose Ramón García y Carlos Capellán. A la derecha, la réplica de la cruz de Fuentes, cuyo original se expone en el Metropolitan de Nueva York. | O. P.

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en el centro, flanqueado por los sacerdotes Jose Ramón García y Carlos Capellán. A la derecha, la réplica de la cruz de Fuentes, cuyo original se expone en el Metropolitan de Nueva York. | O. P.

La iglesia de San Salvador, en la parroquia maliayesa de Fuentes, celebró ayer que este año se cumplen 1.000 desde su fundación, en el siglo XI. Para conmemorar la efeméride, se celebró una misa oficiada por el Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. Durante la eucaristía se expuso sobre el altar la única reproducción que existe de la Cruz de Fuentes, que se encuentra en la Catedral de Oviedo.

El original se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York, después de haber sido vendida en 1901 por el párroco de entonces por 10.000 pesetas, que fueron destinadas al Santuario de Covadonga. Para muchos historiadores la Cruz de Fuentes es la pieza de orfebrería más importante de Asturias después de la Cruz de la Victoria. Es incalculable valor en el mercado de esta pieza que, antes de ser donada al Metropolitan acabó en manos de John Pierpont Morgan (1837-1913), el fundador de la compañía financiera global hoy denominada JP Morgan Chase.

“La Cruz de Fuentes es todo un símbolo por nuestra paz, por nuestra alegría y esperanza. Se ha ido construyendo a través de los tiempos con diferentes estilos, y por eso también representa todo este trasiego en tantos siglos que estamos celebrando en este día”, explicó el Arzobispo., que estuvo acompañado por el párroco de Fuentes, Carlos Cepellán, y el sacerdote José Ramón García “Monchu”. Además, a la misa del milenario asistió el Alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega Riego, el Presidente de la asociación Cubera, Ángel Valle, y la directora de la Fundación José Cardín Fernández, Enriqueta de Valdés.

Tanto la Fundación José Cardín Fernández, como la asociación Cubera, con la colaboración del Ayuntamiento de Villaviciosa, han programado varias iniciativas culturales con motivo del milenario de Fuentes. Así, el próximo martes, 25 de mayo, a las 19:00 horas la Fundación Cardín ha organizado la una conferencia telemática a cargo del historiador, Jesús Rodríguez Viejo, bajo el título “La Cruz de Fuentes: iconografía, liturgia y percepciones de los sagrado en el siglo XII”.

El Arzobispo y los fieles, ayer, durante la celebración del milenario de la iglesia de Fuentes. | O. P.

La ceremonia religiosa, con lecturas en asturianu, estuvo acompañada por gaita y tambor a cargo de Martín Poladura y Carlos Velasco. Este último interpretó el padrenuestro en asturiano, letra y adaptación de su padre, Daniel Velasco Peláez. Fue el momento más emotivo de la conmemoración. Al término de la eucaristía. Tampoco faltaron voladores y sidra para animar la celebración. Además, “Monchu el cura”, elaboró un cartel conmemorativo por encargo del Ayuntamiento que alude al texto de fundación de la iglesia en 1921, y que donó a la parroquia., así como una copia para todos los asistentes.

La iglesia de Fuentes se erige en un periodo considerado como las postrimerías de la Alta Edad Media, durante el reinado de Alfonso V, profundamente influenciado por el concilio celebrado en la catedral de León en 1020, en el que se dictó el nuevo marco jurídico aplicable en todo el reino asturleonés, recogido en el Fuero de León. Por las inscripciones de las lápidas de Fuentes, se conoce que el templo original ya estaba construido en 1021 y que dos años después, en 1023, fue consagrado por el obispo de Oviedo Adegani.

El tipo de fundación que se lleva a cabo en Fuentes responde al modelo de “monasterio propio” y fundación “pro-ánima”; un tipo de fundación propuesta y sufragada por particulares para que en ellas se practicase alguna labor piadosa determinada, se asegurasen súplicas y oraciones para sí o por algún familiar, y se diese alojo a algunos de sus miembros.

La cruz de San Salvador de Fuentes, cuya réplica presidió ayer el altar durante la eucaristía con motivo del milenario del templo, es una cruz procesional votiva del siglo XII (datada 1150-1175) de plata, parcialmente dorada sobre núcleo de madera, gemas talladas, y joyas. La pieza fue vendida por el Obispo don Ramón Martínez Vigil, para ayudar a la financiación de la Basílica de Covadonga.

Aurelio de Llano en su libro “Bellezas de Asturias”, publicado en 1928, señala que habría sido vendida en 1901 por 10.000 pesetas, ya que el libro de fábrica de la parroquia recoge un ingreso por esa cantidad fechado en ese año. El comprador original fue Ernesto Guilhou, hijo del banquero francés Numa Guilhou e importante industrial dueño del Banco Guilhou y de la Fábrica de Mieres, además de un gran coleccionista de arte antiguo, y la llevó a su finca de Laclau, en el sur de Francia.

Posteriormente, Guilhou encargó al marchante Arthur Sambon, destacado especialista y presidente de la Cámara de expertos de Arte de París que le buscase un comprador. En marzo de 1905 se encargó de subastar su colección de arte clásico en París, negociando la operación de venta de esta joya con el magnate y banquero americano John Pierpont Morgan, que en 1917 la acabó donando al Museo Metropolitano de Nueva York, donde ahora se conserva.

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