Si hace dos semanas la sede de la sidra fue Nava, ayer le tocó el turno al puerto de Tazones, que fue la imagen promocional elegida para el 2021, su cara visible, para la entrega de los premios del XVIII Concurso a la Mejor Sidra de Asturias por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias.

Con la playa de fondo, humo que emanaba de uno de los praos y el conjunto de casas blancas y azules, se entregaron los premios. La mejor sidra natural tradicional recayó en esta edición para Val de Boides, de Sidra Castañón. Por su parte, la mejor sidra natural filtrada fue Españar, de Martínez Sopeña Hermanos- Sidra El Gobernador, y la mejor sidra natural espumosa Ramos del Valle, de Sidra Fran. También se entregó el galardón al cosechero del año a la maliayesa Elvira Obaya.

Para Castañón, veterano del premio a la mejor sidra, pues esta es la cuarta vez que se hace con el galardón, la fórmula de su éxito es sencilla: “Saber lo que estamos haciendo, apostar siempre por las mismas variedades de manzana, y saber tratarlas”. Por su parte, Francisco Martínez, de Sidra El Gobernador, que también logró este año otro reconocimiento a su sidra natural filtrada Españar en el Festival de la Sidra de Nava, indica que su apuesta por mantener una cosecha propia es lo que les permite obtener una regularidad que se refleja en el producto final.

En el acto, estuvieron presentes Guillermo Guisasola, presidente del Consejo Regulador; Begoña López, directora general de Desarrollo Rural, José Álvarez Almeida, presidente de Otea y Alejandro Vega, alcalde de Villaviciosa, además de los premiados y representantes de hosteleros de Tazones.