El Monasterio de la Purísima Concepción, perteneciente a la orden de las Clarisas de Villaviciosa, celebró ayer la ceremonia de renovación de votos de la religiosa Sor Silvia María de Guadalupe Jácome, natural de Veracruz (México), al cumplirse los veinticinco años de su primera profesión de votos. Aquella ceremonia fue en 1996, cuando la joven se consagró en el mismo monasterio, a los 21 años, tras cuatro años en la comunidad maliayesa.

Cuenta Sor Silvia que recibió la llamada de la fe a los 17 años, estando en unas convivencias religiosas en su país natal. Allí, fue el Padre Cipriano Díaz –quien fuera párroco de Careñes–, quien la animó a venir a España a comenzar su carrera religiosa, y tras unos días conociendo la zona, ingresó en la comunidad de las Clarisas. Sor Silvia afirma que se sintió integrada tanto en el convento, como en la localidad desde el primer momento. “El claustro es mi patria”, señala la religiosa. En la actualidad se encarga de la contabilidad y de las gestiones informáticas de la institución, a pesar de que se encuentra en tratamiento por una enfermedad de la que ha sido intervenida recientemente.

La ceremonia de renovación de votos fue oficiada por Don Atilano Rodríguez, Obispo de Sigüenza (Guadalajara), que fue quien la consagró hace veinticinco años, cuando era Obispo auxiliar de Oviedo, que casualmente también celebra sus bodas de oro sacerdotales y las de plata como Obispo.

La ceremonia en el Monasterio de la Purísima Concepción finalizó con el canto a la Santina, pues Sor Silvia fue consagrada un 8 de septiembre.