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La alegría dura poco en Quinzanas: el autobús no puede usar el puente por la estrechez del acceso

El Principado sopesa hacer un desmonte para habilitar espacio de maniobra | “Se cubrieron de gloria”, dicen los vecinos de la localidad praviana

Un vehículo circula por el puente de Quinzanas, en Pravia, en la zona del acceso que da problemas a autobuses y camiones. | S. Arias

Los vecinos de Quinzanas y Pronga, en Pravia, celebraron el pasado viernes la apertura del nuevo puente sobre el río Narcea, un paso que había estado cerrado desde enero tras el colapso de las pilastras de la antigua infraestructura, situación que obligó a retirarla y a colocar una nueva, con un coste de 1,5 millones. Pero hete aquí que la alegría parece haber durado lo justo: en la zona preocupa, y mucho, que los autobuses, camiones y maquinaria pesada no pueden pasar debido a la estrechez de la calzada. “Después de diez meses de espera resulta que su diseño y construcción no solo no permite que se crucen dos coches, no solo obliga a los peatones a pasear por la calzada al carecer de aceras, es que, además, no pasan los autobuses por la falta de ancho”, dice Ramón Martínez Campo, vecino.

De hecho, la empresa que lleva el transporte escolar realizó una prueba comprobando que, efectivamente, hay problemas para el acceso y tránsito del autobús en el puente. Técnicos de la viceconsejería de Infraestructuras harán una valoración el próximo martes para tratar de buscar una solución.

“Vimos la obra y ya nos parecía que podía haber problemas, por lo que contactamos con el Alcalde, David Álvarez, para ir y hacer una prueba y ya vimos que no hay manera de salir de Quinzanas a Pravia”, detalla Pablo Suárez, de la empresa local que, además del transporte escolar, también realiza viajes y excursiones con las asociaciones de vecinos de la zona.

En la práctica, el bus pasa muy justo en dirección de Pravia a Quinzanas y Pronga por la AS-39 y salva el paso “al límite”. El problema viene después, cuando el vehículo tiene que hacer la ruta inversa, es decir, desde Quinzanas y Pronga hacia la carretera regional AS-16, que deriva el tráfico a la villa praviana y hacia Cornellana, en el concejo de Salas. “Ahí, donde la marquesina de los pescadores, tenemos un problemón. Antes, tradicionalmente, ya era complicado pasar pero con una maniobra se conseguía acceder al puente, ahora es imposible”, explica. El problema es que el bus no tiene donde girar para enfocar el puente. Así, el vehículo tuvo que dar la vuelta y regresar a Pravia por San Tirso de Candamo, el itinerario alternativo que han tenido los vecinos afectados durante las obras, que supone un rodeo de 20 minutos frente a los escasos cinco minutos que tardan atravesando el puente de Quinzanas.

Visita de los técnicos

Normalmente, explica Suárez, el transporte escolar se hace en microbús pero en ocasiones, en función de a disponibilidad de la flota de vehículos, llevan el autocar. Y, para las excursiones de los colectivos vecinales siempre usan los de mayor capacidad. Por lo que es preciso conseguir una solución.

Y en esas está la viceconsejería de Infraestructuras, buscando una salida que cumpla con la normativa vigente, ya que no se puede recortar el pretil. Por ello, están cavando un pequeño desmonte para facilitar el giro de los vehículos “para tratar de mejorar la afección”. Detallan además desde el Principado que pese a que se ha abierto el puente al paso, los trabajos continúan y hay tiempo de realizar las intervenciones precisas que cumplan con las normas de seguridad actuales.

También están en contacto con la empresa de autobuses y el próximo martes acudirán técnicos del Principado para evaluar las posibles soluciones que se pueden ejecutar y facilitar así la circulación de este tipo de vehículos de gran tamaño. “Van a venir a verlo y a ver si se puede hacer algún cambio, aunque parece que tiene mal arreglo, es una pena porque la carretera AS-39 está preciosa desde que la arreglaron, más ancha, con buen firme, pero es una lástima que en el puente se crea un embudo”, lamentan en la zona.

La estrechez del paso del tramo de vía que va sobre el puente, apuntan los vecinos, afecta a todos los vehículos de gran tamaño. “El problema para los chavales para ir a la escuela se agrava y los accesos a las vegas con camiones o maquinaria pesada también son imposibles. Se cubrieron de gloria, somos la Asturias vacilada”, señala Martínez Campo.

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