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Pilar García Cuetos Historiadora, publica un libro sobre el Prerrománico con la Fundación Cardín

“Quiero mostrar cómo vieron los monumentos prerrománicos quienes nos precedieron”

“Tras las restauraciones de los años treinta, el aspecto era diferente al que tenían antes y al que tienen ahora”

Pilar García Cuetos.

La catedrática de Historia del Arte por la Universidad de Oviedo Pilar García Cuetos presentará el 25 de enero el libro “La construcción de una imagen. El Prerrománico asturiano entre 1844 y 1936”, bajo el mecenazgo de la Fundación Cardín. En este trabajo, la autora muestra una imagen perdida del Prerrománico, explica su evolución y también la repercusión que “las destrucciones, el abandono y las restauraciones tienen en la cristalización de la memoria de lo que consideramos original y auténtico”.

–¿Qué encontraremos en el libro?

–Tiene dos aspectos fundamentales. Por un lado, un análisis de las restauraciones del Prerrománico, centrado principalmente en la época previa al estallido de la Guerra Civil y las destrucciones. Hasta ese momento, el Prerrománico ha recorrido un camino, con las primeras intervenciones y diferentes criterios de restauración. En esta parte técnica, desgrano los métodos de restauración utilizados, descripciones de cómo estarían los monumentos... La segunda parte es más gráfica, un recorrido fotográfico por cómo fueron cambiando los monumentos en el que se ve toda la evolución, que es la principal aportación del libro, porque la memoria física y visual va cambiando de generación en generación y es muy interesante ver cómo vieron el Prerrománico asturiano las generaciones que nos precedieron

–¿Cuáles fueron los principales exponentes de esas restauraciones?

–Con las actuaciones de Alejandro Ferrant, Luis Menéndez Pidal y Manuel Gómez Moreno durante los años treinta, el Prerrománico había llegado a tener un aspecto bastante diferente al que tenía antes de todos estos procesos de restauración, pero también muy diferente a cómo los conocemos ahora. Ejemplos son San Pedro de Nora, Santa María del Naranco o Santa Cristina de Lena.

–¿Qué huella dejó la historia en este patrimonio asturiano?

–Tras esas restauraciones, llega la Revolución de Octubre en Asturias y luego la Guerra Civil, donde, por ejemplo, sufren incendios San Pedro de Nora o San Salvador de Priesca. También la Cámara Santa y Santa Cristina de Lena sufren voladuras... A lo largo de esos años prácticamente todos los monumentos prerrománicos, salvo Valdediós y Santa María del Naranco, se ven afectados por los conflictos.

–En esa fase de documentación fotográfica habla de fuentes muy importantes…

–Hay documentos impresionantes, como, por ejemplo, los del fondo fotográfico de la Universidad de Marburgo, en Alemania. También son muy interesantes las fuentes del Centro Excursionista de Cataluña o las de la Universidad de Sevilla. En esta parte también se analiza la interrelación entre la fotografía, la restauración, la historia y la forma en la que percibimos los monumentos a partir de las imágenes que se difunden de ellos. La fotografía es un apoyo fundamental en la investigación, tanto o más que los documentos escritos. Por eso, esa segunda parte del libro es como un álbum de la vida del Prerrománico, se ven los monumentos como los conocieron nuestros bisabuelos y nuestros abuelos.

–¿Cómo se gestó el proyecto?

– Al principio de mi carrera académica había estudiado las restauraciones del Prerrománico. Ya llevo muchos años detrás de estos fondos y hace seis empecé a recopilar fotografías. Luego, en lo que se refiere a la elaboración y redacción llevamos dos años con ello, justo antes de que estallara la pandemia ya teníamos la idea, así que durante el confinamiento aproveché para ir avanzando. Aquí fue muy importante la labor de instituciones como la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando, o del Instituto del Patrimonio Cultural de España, que me ayudaron mucho dada la situación.

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