Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cabranes se rinde a sus mayores en un multitudinario Festival del Arroz con Leche

Charo Escandón y el Merendero Covadonga se llevaron el premio a las mejores elaboraciones en una fiesta pregonada por Mina Longo

Julián Huerta recibe el “Grano de oro” de manos del alcalde, Gerardo Fabián. | L. P.

Un manjar dulce que sabe a tradición y que este domingo también arrancó las lágrimas a más de uno. El Festival del Arroz con Leche de Cabranes volvió ayer en todo su esplendor a Santolaya tras dos años de restricciones por la pandemia y lo hizo de una forma emotiva, con un recuerdo para los que ya no están y un llamamiento a “mimar y cuidar a los que tenemos a nuestro lado”, de manera especial a “nuestros mayores, lo más grande que tenemos, los que se han encargado a lo largo de los años de mantener las tradiciones como la de la elaboración del arroz con leche y que estamos obligados a mantener”. Así lo proclamó Mina Longo, elegida este año como pregonera para dirigir unas palabras al público “desde el corazón”.

“Los asturianos son los que mejor hacen el arroz con leche en el mundo y las personas que han dejado este legado son los mayores, nuestros abuelos. No perdáis las costumbres y las tradiciones de todo lo que nos enseñan. Es el mejor legado que tenemos y tenemos que cuidarlo mucho, porque si de algo nos debemos enorgullecer es de tener los valores que ellos nos han inculcado”, indicó Longo entre aplausos y más de una lágrima de emoción.

Mina Longo.

Porque en la jornada de ayer fueron los mayores los protagonistas, con la entrega del “Grano de oro” a la Asociación de Pensionistas y Jubilados de Cabranes, en la persona de su presidente, Julián Huerta, quien quiso hacer extensivo el reconocimiento a toda la junta directiva de la entidad. Una distinción especialmente emotiva tras tanto tiempo de pandemia que se ha cebado precisamente con las personas de más edad y que el alcalde, Gerardo Fabián, quiso poner de relieve, porque “hoy por fin hacemos realidad la ilusión de compartir, que es algo que los seres humanos necesitamos”, indicó en su intervención.

Mina Longo ofreció además un pequeño recital espontáneo a un público entregado, antes de reclamar también un reconocimiento “a toda la gente joven que apuesta por volver al pueblo”. “Da gusto ver que en este concejo apenas hay casas vacías y es muy importante que también se reconozca la apuesta de los jóvenes por este modo de vida”, señaló la pregonera.

José Luis Sánchez e Isabel Pérez, catando el arroz.

En el apartado más dulce de la fiesta, el premio para el mejor arroz con leche casero de elaboración particular fue para Charo Escandón, mientras que el galardón a la elaboración profesional se lo llevó el Merendero Covadonga por segundo año consecutivo. El secreto, “la utilización de los ingredientes de siempre”, pero no siempre es fácil discernir. “Nos lo ponen muy complicado, hay muchos arroces muy buenos”, indicaba Josefina Prida, del jurado, inmersa en la cata de los setenta postres participantes.

Los vecinos y cientos de visitantes también disfrutaron de una cata popular. “Está buenísimo, da gusto con este día tan bueno”, indicaban los gijoneses José Luis Sánchez e Isabel Pérez, debutantes en una fiesta que, con un tiempo como el de ayer, dejó pequeña la capital de Cabranes.

Uno de los puestos.

El sábado se celebró un campeonato de escanciadores, en el que se impuso Salvador Ondó. Ayer hubo misa en honor del patrón, San Francisco, desfile con la presencia de varias cofradías gastronómicas, bailes regionales y un mercado con decenas de puestos tradicionales de artesanía y gastronomía local. Los asistentes también disfrutaron de una sesión vermú con llenazo de público, exposiciones en el Ayuntamiento y, sobre todo, de la sensación de que nada puede con las ganas de hermandad en torno a un buen arroz con leche.

Compartir el artículo

stats