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F. Barbón: “Tomar una imagen de un agujero negro es como hacer una foto desde la Tierra a un ‘donut’ en la Luna”

El físico asturiano participó con alumnos de Grado en las primeras Jornadas de Ciencia y Tecnología que organiza el Ayuntamiento

José Luis Fernández Barbón, ayer, en la Casa de Cultura de Grado, con alumnos de Bachillerato. | A. L.

La conferencia con la que se inauguraron ayer las primeras Jornadas de Ciencia y Tecnología de Grado difícilmente podía haber sido más oportuna. Los alumnos de Bachillerato de la localidad escucharon directamente del asturiano José Luis Fernández Barbón, doctor en física teórica por la Universidad Autónoma de Madrid e investigador científico del Instituto de Física Teórica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), uno de los mayores expertos en agujeros negros de España, la importancia de un hecho que ha acumulado titulares los últimos días: la primera imagen directa que se ha logrado tomar de uno de estos agujeros. El propio Fernández Barbón tuvo que retrasar unas horas su viaje a Asturias para asistir a la presentación de este hallazgo en Madrid.

Para que los alumnos y el resto de asistentes a la conferencia se hicieran una idea de la dificultad que tiene tomar esta imagen, Fernández Barbón puso un ejemplo fácil de entender: “Es como fotografiar desde la tierra un donut que está en la luna y conseguir que en las imágenes se sepa que se trata de un donut”. El objetivo que se necesitaría para hacer esa foto, añadió el científico asturiano, “tendría que tener el tamaño de la Tierra”. Como eso es imposible, lo que se ha hecho es interconectar por todo el mundo un montón de estaciones donde se tomó al mismo tiempo esa imagen: “Se ha tardado 7 años de trabajo para conseguir esta imagen”.

Fernández Barbón es de Avilés, aunque tanto su familia paterna como la materna son de Grado –la paterna del pueblo de Las Murias y la materna de Llauréu– donde residen ahora su madre y su abuela, que está a punto de cumplir 100 años, y donde ayer el científico tenía previsto comerse un pote de berzas que le estaban preparando. Antes de eso, de manera altruista, compartió una hora y media de su tiempo con jóvenes de Grado que aprendieron un poco de “un bicho”, el agujero negro, “que desafía nuestras nociones de la física”. Los conocimientos sobre este fenómeno son escasos: “Si te caes ahí, no sabes lo que te va a pasar, nuestra ignorancia es radical”. Es, por lo tanto, “uno de los misterios más profundos que existen ahora mismo”.

Otra pregunta a responder es cómo surgen estos agujeros negros, ya que “se necesita algo muy radical para que se formen”. De hecho, explicaba Fernández Barbón, “no hay ninguno en el sistema solar”. Para hacerse una idea de lo que significa un agujero negro, el científico asturiano lo calificó como “un derrumbamiento del espacio”, donde se comprime una cantidad enorme de materia: “Si comprimiéramos la Tierra hasta que fuera del tamaño de un terrón de azúcar, sería un agujero negro”.

El científico también quiso animar a todos los alumnos con inquietudes a que se atrevan con la Física y con la investigación: “Hay que trabajar duro y tener pasión, no hace falta ser muy talentoso pero sí tener pasión”. En cuanto al futuro laboral, también les recomendó su campo: “Física y Matemáticas son ahora mismo una apuesta segura”.

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