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Bachilleres de reencuentro en Villaviciosa

Los alumnos del curso 1968-69 del antiguo Instituto Técnico maliayés recuperan con emoción su cita anual: “Es muy prestoso venir”

Ramón Piñuli y Teresa Vigón en 1969 y ayer. | V. Alonso

Los primeros compañeros de aula del curso 1968-69 en el Instituto Técnico mixto de Bachillerato de Villaviciosa volvieron a reencontrarse. Cada año, durante una década, celebraron una cita para no perder el contacto. Pero, como tantas otras cosas, la pandemia truncó las de las últimas ediciones. Por eso la de ayer era también más especial. Fueron más de treinta los participantes en el almuerzo conmemorativo que tuvo lugar en un restaurante de Amandi y al que respondieron quienes residen en el concejo maliayo o acudieron desde otras zonas como Colunga, Cabranes, Sariego, Siero, Noreña, Oviedo, Gijón, o Boñar, en León.

Los antiguos alumnos, reunidos ayer en Amandi. | V. Alonso

Tras los primeros abrazos, no faltaron momentos de emoción, sorpresas, alegrías por verse de nuevo y por supuesto de compartir buenos recuerdos, anécdotas y formas de vida de aquella época de estudiantes y de los últimos años de cada uno. Entre los asistentes se rememoraron todo tipo de historias curiosas como la de Ramón Piñuli y Teresa Vigón, que se hicieron novios en el primer curso del centro educativo y ya llevan 46 años casados. “Nos conocimos con trece y quince años y ya queríamos ser novios, pero entonces cómo era la vida muy diferente a como es ahora los profesores no nos dejaban estar juntos dentro del recinto. Después fuimos novios siete años hasta que nos casamos hace 46 años, en total llevamos 53 años juntos. Esta celebración es muy especial para nosotros porque nos trae muchos recuerdos de la época de estudiantes y de toda una vida juntos desde entonces”, explicó con nostalgia la pareja.

El grupo de estudiantes en el curso 1968-69. | R. V. A.

Ramón Piñuli y Teresa Vigón, en 1969. | R.V.A

Otro de los asistentes a fue Rafael Toyos, de Colunga, quien acudió por primera vez a la celebración. “Había compañeros y compañeras de aquella época con los que compartí muy buenos momentos, que no había vuelto a ver en veinte o treinta años, algunos ni nos reconocíamos. Muchas y buenas sorpresas me llevé. Fue muy prestoso venir”, apuntó un emocionado Toyos.

Ramón Piñuli y Teresa Vigón, ayer. | R.V.A

Entre quienes también estuvieron presentes estaba el doctor maliayés Miguel del Valle Soto, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo y presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte, quien manifestó que tiene “muy buenos recuerdos” de su paso por el Instituto de la Villa, “de donde sigo conservando muchos amigos y amigas”. “Acudo a estas celebraciones desde hace años. Es una gran alegría volver a vernos y recordar aquellas épocas tan guapas de estudiantes y juventud”, señaló del Valle.

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