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Los arqueólogos prueban que la cueva del tesorillo de Berció, en Grado, estuvo habitada

“No se trata de un simple ocultamiento, hubo un grupo humano al inicio de la Alta Edad Media”, señala el director de la excavación, Alfonso Fanjul

Por la izquierda, Iván Cuervo, con el hacha-martillo; Alfonso Fanjul, con la punta de una flecha, y Carmen Alonso, con los plomos de pesca, ayer, en Grado. | S. A.

Un hacha-martillo, la punta de una flecha, un azadón o plomos para la pesca son algunos de los objetos hallados en lo que va de esta segunda campaña arqueológica en la cueva de Berció, en Grado, donde el año pasado se encontró el mayor tesorillo de monedas de época romana registrado en España. Unos descubrimientos con los que se atestigua que la cavidad estuvo habitada entre la caída de Roma y el inicio de la Alta Edad Media.

“Tenemos un yacimiento. No fue un simple ocultamiento de monedas, hubo un grupo humano a finales del mundo romano en la cueva de Berció que deja herramientas, armas, cerámica, restos animales y más monedas”, explicó este miércoles el director de la excavación, Alfonso Fanjul, durante la presentación en la Casa de Cultura de los avances de una campaña que continuará en verano.

De momento, a falta de los análisis que determinarán la datación exacta de los hallazgos y sustratos, los arqueólogos conocen que se trató de un asentamiento “durante un espacio corto de tiempo y” con personas “de cierto estatus, por la cantidad de monedas y la calidad de los materiales”. Además de establecer la cronología, se realizarán otras pruebas en base a los restos de animales aparecidos para saber qué comían y cómo era su estilo de vida con la colaboración de la doctora en Biología de la Universidad de Oviedo, Carmen Alonso. Con el objetivo de divulgar el yacimiento, el ilustrador especializado en Arqueología, Iván Cuervo, realizará una recreación digital de la cueva de Berció. “Es para que llegue a todo el público y lo podamos entender”, dijo.

La campaña, en la que participan cinco arqueólogos, cuenta con un presupuesto de 6.000 euros, financiados por el Ayuntamiento de Grado y mecenas privados. Una investigación que, tal y como destacó el alcalde, José Luis Trabanco, “es muy importante para Grado de cara a que en el futuro quede reflejado y documentado qué pasó allí y para utilizarlo nosotros desde un aspecto turístico”.

Por ello, una vez finalizada la campaña arqueológica y se obtengan todos los resultados, el Consistorio proyectará la difusión de los hallazgos realizados en la cueva de Berció, presumiblemente a través del Museo Etnográfico y de Historia Local de Grado. “Va a marcar positivamente el municipio”, subrayó el regidor.

La excavación arqueológica continuará a lo largo de los próximos meses con el objetivo de concretar el modo de vida de los habitantes de la cavidad.

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