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La "panerona" hace agua

La edificación praviana, la segunda de su tipo más grande de Asturias, sufre filtraciones del templo contiguo de San Juan

Emilio Pérez Cueva, señalando el tejado de la panera afectada por las filtraciones de las aguas pluviales de la iglesia prerrománica de Santianes de Pravia. | S. Arias

La segunda panera más grande de Asturias, ubicada en el palacio de Salas en Santianes de Pravia, hace agua. Uno de los muros sobre los que se apoya el inmueble está afectado por la humedad desde la base, lo que está inclinando la construcción y esto a su vez hundiendo el tejado. La panera, de 17 metros de largo por 11 de ancho, que data de finales del siglo XIX, está afectada por filtraciones de las aguas pluviales de la iglesia prerrománica de San Juan, que dañan también el ala oeste de la casona palaciega, en concreto, la cocina y la despensa.

Según explica el propietario, Emilio Pérez Cueva, en 1998 se ejecutó el drenaje perimetral del templo prerrománico, pero solo el lateral que da a la carretera y a la entrada. En ese momento incluso se permitió que se ejecutase la canalización hacia un pozo en su finca "sin ningún problema y con buena voluntad", apostilla.

Pasados los años comenzó a notar el deterioro de la panera "porque cuando llueve el techo de la sacristía acumula el agua de todo el edificio y, como es lógico, no se pueden poner canalones en un edificio como este y al no haber drenaje se convierte una catarata". Y el agua se filtra por el terreno hacia el muro de su propiedad, sobre el que se apoya la panera.

La base está completamente afectada, con verdín por todas partes y piedras ya caídas. Además, la pared está abombada en varios tramos, hundiendo la techumbre y desplazando también los muros del otro lateral del inmueble. "También afecta a la casa, donde tenemos humedad permanente", detalla Pérez Cuevas. En cuanto llueve tres días, en la cocina el agua sale por el tiro de la cocina de leña, "que está ya podrida por dentro". Y, en la despensa, la piedra de la pared está totalmente dañada y el suelo cerámico, que es de cuando se hizo la vivienda en el siglo XVIII, está también perjudicado.

El afectado inició en febrero de 2021 una reclamación ante la dirección general de Patrimonio del Principado de Asturias, el Arzobispado y el Ayuntamiento en la que les insta a completar el drenaje perimetral de la iglesia prerrománica para acabar con el origen de las filtraciones, que pueden llegar a tirar la segunda panera más grande de Asturias. "Es un problema muy grave", indica. En los escritos expuso el problema, envió un presupuesto cuantificando en 15.000 euros las reparaciones necesarias en la casa y la panera y, en el último documento, de este mes de junio, advierte de la posibilidad de adoptar otro tipo de acciones. Pérez Cueva solo quiere que el bien etnográfico que conserva siga en pie muchos años.

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