Grado despidió ayer de manera multitudinaria al empresario hostelero y confitero de gran fama Ramón Sánchez Fernández –más conocido como "el Pesao" o "Ramón el de La Merced"– fallecido el pasado domingo a los 95 años de edad. Era una persona muy querida y popular en el municipio, con una activa vida social hasta los últimos meses. "Fue un hombre extrovertido, muy amigo de sus amigos y espléndido con todo el mundo, sin olvidar también que tenía una memoria privilegiada y que fue un innovador del comercio moscón", resumió su sobrino Pepe Areces.

Vecinos y amigos acudieron durante toda la mañana al tanatorio moscón. También asistieron masivamente al funeral en la iglesia parroquial de San Pedro para dar el último adiós al empresario moscón. Allí estaba su amigo Carlos Rodríguez, muy afectado por la pérdida. "En mi vida se queda un vacío muy grande, nos veíamos casi todos los días y siempre con el humor que tenemos en Grado. Voy a seguir corriendo la galga por él, llevábamos mucho tiempo emparejados aunque me sacaba unos cuantos años", señaló Rodríguez.

Los moscones arroparon con todo el cariño a la familia, encabezada por su viuda, Concha Llano Salas; su nuera, Nieves Álvarez, y sus nietos, Pelayo y Paloma, muy unidos a su abuelo, al que siempre dedicaban cuidados y mucho amor.

"Se va una figura irrepetible que era historia viva de Grado", afirmó Gustavo Adolfo Fernández, cronista oficial del concejo, quien destaca la grabación realizada en un reciente homenaje a Sánchez "que se queda para siempre en nuestra historia colectiva". Grado se queda sin uno de sus vecinos más ilustres y emblemáticos.