Bimenes se llenó ayer de tribus celtas del Noroeste en un encuentro que ha servido para poner en escena varias recreaciones históricas de la vida de aquellas poblaciones. Se celebró un desfile y una boda, oficiada por una druida que se encargó de unir a los novios con varios ritos y una cuerda entrelazando sus manos. También hubo un banquete y la representación de una batalla entre diferentes pueblos, así como actividades de tiro con arco.