Un gesto común puede ser el detonante de una gran idea. O así lo fue en el caso de David de la Vega, vecino de Perlora, a quien la inspiración le llegó llevando a su hijo al colegio. "Me fijé que los niños iban cargadísimos con las mochilas, no podían casi con ellas, y pensamos en por qué no hacer algo que les facilitase la labor y fuese divertido", recuerda. Esa fue la base de un proyecto que acaba de hacerse con el tercer premio del concurso europeo Jumpstarter, cuya final se celebró recientemente en Cracovia.

El proyecto presentado consiste en un vehículo eléctrico desplegable de cuatro ruedas para transporte unipersonal urbano que permite llevar a una persona además de una carga extra de 30 kilos. "Nos hemos enfocado en el mercado de los hoteles porque creemos que puede ser muy interesante para ellos. La idea es que los clientes puedan alquilarlos para trasladarse a comprar y andar por las ciudades sin necesidad de coger el coche o el transporte público", explica.

El prototipo tiene inicialmente las dimensiones de una maleta, lo que lo hace "perfecto" para usarlo en los quehaceres diarios. "Puedes ir a comprar con él y meterlo contigo en la tienda. No tienes que buscar aparcamiento, ni dejarlo en la calle", indica. Además, dispone de una cesta donde luego meter las compras una vez finalizada la jornada. Cuenta con una batería para 50 kilómetros de autonomía y un tiempo de carga medio de cuatro horas. Su promotor insiste en que "las ciudades se están cerrando y Europa va encaminada a una política de emisiones cero, por lo que es un sector que está en auge". "En España, por ejemplo, hay más de cien millones de viajeros que utilizan el transporte interurbano mensualmente", añade.

David de la Vega, con el vehículo que presentaron al concurso. | A. G.-O.

La empresa carreñense, llamada Esguil, cuenta ya con todas las patentes del vehículo y su siguiente paso es hacer una prueba piloto con una empresa hotelera. En el caso de que el vehículo cumpla con todas las expectativas, lo homologarán y lo sacarán a la venta. "Pretendemos que la producción y la mano de obra sea española, y si puede ser asturiana aún mejor", indica De la Vega.

A su vez, la firma trabaja en la elaboración de otros dos proyectos que ejecutarán desde su sede en Perlora, de donde no tiene previsto irse a medio plazo. "Ahora ya tenemos fibra óptica y nuestra idea es quedarnos lo máximo posibles. Es cierto que si finalmente nos vamos es porque habremos crecido mucho y tendremos otras necesidades", señala.